Revista Fogosa Miscelánea, nueva página web

Nueva web de la Revista Fogosa Miscelánea, con una novedad.

Revista Fogosa Miscelánea

Página web de la Revista Fogosa Miscelánea

Fragmento de su Presentación: “Esta revista nace con el objeto de promocionar el uso del registro literario de la lengua en obras literarias. Podría parecer un contrasentido, pero no es así. Desde la década de los ochenta del siglo pasado, las publicaciones de obras literarias en cantidades industriales son un hecho que se constata de manera evidente. A día de hoy, casi tres décadas después, como consecuencia de esto, el uso lingüístico habitual de las obras literarias publicadas en España utiliza el registro informativo de la lengua, no el registro literario. De aquí a poder decir que las obras literarias publicadas en España son una ordinariez, solo hay un paso. Ordinariez en el sentido de cotidiano, habitual, común, rutinario, sin signos distintivos, sin estilo. Al surgir la palabra estilo es inevitable que me acuerde de las figuras estilísticas, o retóricas, que aparecen en todos los manuales de Lengua castellana de la enseñanza secundaria que tenemos. Los ejemplos de determinadas figuras estilísticas solo se ciñen en autores nacidos antes de mediados del siglo XX, partiendo de autores grecorromanos. Es natural. Y también es un ejemplo de pobreza, de ausencia de referentes contemporáneos, anunciando estilo literario, entre nuestros estudiantes con edades comprendidas entre los doce y los diecisiete años. Y estos estudiantes son el futuro”. El contenido es el siguiente: Luces de bohemia (teatro), de Ramón María del Valle-Inclán. Madrigal apasionado (poesía), de Federico García Lorca. Curva menguante (narrativa), Contra la independencia de Cataluña (artículo de opinión), En la tumba de Camilo José Cela (crónica literaria), León (crónica de viajes), Cementerio de las moreras, Barcelona (crónica social y política), de Antonio Gálvez Alcaide. La crónica “Cementerio de las moreras, Barcelona” incluye un reportaje fotográfico partiendo de enlaces, que son directos en formato digital. En formato papel, las direcciones de estos enlaces se presentan, ordenadas, en la sección Apéndice.

Novelas, nueva página web

Me parece que no ha quedado mal
la web que anuncia mis novelas, aquí.
Son cinco conclusas y dos por concluir.

Las novelas de Antonio Gálvez Alcaide

Mis novelas hasta la fecha

Reseña, a CALIENTE, de la directora de El Cultural

Reseña de Juan Palomo, seudónimo de Blanca Berasátegui,
directora de El Cultural, a la novela Caliente.

Reseña de Blanca Berasátegui, Juan Palomo

Blanca Berasátegui, directora de El Cultural.

Reseña de Juan Palomo (Blanca Berasátegui), directora de El Cultural

Captura de imagen de la reseña digital (hagan clic)

Enlace del texto en papel, aquí.

Hubo una respuesta mía, aquí.

Caliente, de mi niña Paz, lectura veraniega

Caliente, de mi niña Paz, buena lectura veraniega.
Más información, aquí.
Lo que dijo de Caliente Juan Palomo
(Blanca Berasátegui),
directora de El Cultural, del diario El Mundo, aquí.

Caliente, de la preciosa e inteligentísima Paz Vega López

La ya legendaria novela de mi niña Paz Vega López: Caliente.

CALIENTE EN YOU TUBE

Mi antiguo y famoso vídeo de CALIENTE en You Tube

Paz Vega López nació el 30 de octubre de 1985. Se dio a conocer en 2004, con apenas 18 años de edad, cuando empezó a escribir en Internet su diario personal. Ella misma se presentaba así: “Vivo en Madrid. Últimamente estoy insoportable porque he sacado dos nueves en la Sele, en Lengua y en Literatura. Soy una chica precoz. Y no sólo por mi avidez cerebral. A los 12 años hice el amor con mi mejor amiga y a los 14 me desvirgó un novio de la ESO que sólo me duró un mes. Sí. Soy abiertamente bisexual”. Paz Vega López también es el seudónimo del escritor Antonio Gálvez Alcaide. Su creador afirma que su personaje fue un experimento unamuniano. Y añade: “Sin entrar en la sobrecarga erótica de esta novela, lo que tiene de testimonio es lo que me resulta más curioso. En alguna medida, Paz Vega López sedujo sin proponérselo a una parte de la intelectualidad barcelonesa y de más allá”. Efectivamente, editores, periodistas y escritores consolidados se sintieron atraídos por Paz hasta el punto de rozar el amor. Muchas personas vivieron dentro de una novela sin sospecharlo. Caliente es la historia de Paz Vega López, una chica vivísima con ínfulas literarias que carga, sin tapujos, contra la literatura española actual, llora con los atentados del 11-M o se entera de la muerte de la novelista Carmen Laforet mientras bebe chupitos de tequila y escribe en su blog, momentos antes de trasladarse a la noche madrileña.

Según Juan Palomo, Blanca Besategui, directora de El Cultural:

Me cuentan que una pequeña editorial, Morfeo, acaba de publicar un libro de Paz Vega titulado Caliente, la historia de una chica precoz abiertamente bisexual. Pero que mitómanos y morbosos no se precipiten a las librerías, o al menos que no lo hagan errados (o herrados, el género porno les gusta demasiado), porque bajo el nombre de Paz Vega se oculta un tal Antonio Gálvez que resulta ser también el editor, y un tipo más que calenturiento.

Magnífica iniciativa de un taxista

Un taxista de Nueva York, Ryan Weideman, ha tenido una iniciativa estupenda. Una iniciativa que le duró unos cuarenta años. Nada menos. Fotografió a la variopinta gente que se le sentaba en el asiento de atrás. Menuda fauna. Muy interesante.

Serpiente en el asiento trasero de un taxi. Foto del taxista

En un taxi. Fijaos bien: hay una serpiente.

Posando sexy en un taxi. Foto del taxista

En un taxi. Posando sexy.

Vía La Vanguardia.

Entrevista sobre EL PASEO DE LOS CARACOLES, en Onda Cero

Entrevista, de Eduardo Yañez, en Onda Cero.

Eduardo Yañez, el locutor que me hizo la entrevista en Onda Cero

Eduardo Yañez.

La entrevista, aquí.

P.D. De nuevo, Eduardo, muchas gracias. Ahora, dieciocho años después.

Entrevista sobre EL PASEO DE LOS CARACOLES, en Sants Montjuic Radio

Entrevista, de Cándido Querol, en Sants Montjuic Radio.

Cándido Querol, el locutor que me hizo la entrevista en Sants Montjuic Radio

Cándido Querol.

 Lectura de fragmentos escogidos por Cándido Querol,
intercalada con curiosas canciones: 1.

Lectura de fragmentos escogidos por Cándido Querol,
intercalada con curiosas canciones: 2.

Se inicia la entrevista: 3.

Termina la entrevista: 4.

P.D. De nuevo, Cándido, muchas gracias. Ahora, dieciocho años después.

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES, en El Cultural, de El Mundo

Crítica, excelente, de Care Santos, a la primera edición de la novela EL PASEO DE LOS CARACOLES. Salió en el suplemento El Cultural, del diario El Mundo, el día 27 de junio de 1999. Llama la atención cómo se parangona mi primera novela con obras cimeras de la literatura en lengua española, como La colmena, de Camilo José Cela, Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, o Pedro Páramo, de Juan Rulfo.

Crítica de Care Santos a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Transcribo la crítica:

Entre Cornellá y Sant Joan Despí, dos poblaciones de la periferia de Barcelona, se extiende El Paseo de los Caracoles. Es un lugar poblado y vital, pero también perfumado por la fragancia a cipreses que llega de los dos cementerios que lo flanquean. Además, estamos en un largo y caluroso día de verano, y va a haber un eclipse. En estas coordenadas espacio-temporales se sitúa la primera novela de Antonio Gálvez Alcaide (Sant Joan Despí, 1963), quien ya contaba en su haber con un édito libro de cuentos, Relatos del fuego sanguinario y un candor, antes de llegar con esta historia a la recta final del último premio Alba-Prensa Canaria, razón por la cual Menchu Solís decidió publicarla.
Es interesante que el escenario escogido por el autor para su debut en los relatos de largo aliento haya sido su propia ciudad. Una ciudad, por ciento, de escasa o casi nula presencia literaria. He aquí el primer aliciente de esta novela. Pero –como siempre sucede– la descripción de un espacio geográfico implica otras consideraciones mucho más profundas.
Al elegir hablar de Sant Joan Despí y de Cornellá, Gálvez está eligiendo hablar de una determinada Cataluña: la de los emigrantes y su descendencia. Con el diccionario de la Academia en la mano podríamos decir que este es un verídico retrato de la Cataluña charnega, que sí ha conocido glorias literarias. Y valga una sola, como ejemplo: El amante bilingüe, de Juan Marsé.
Sin embargo, hay que ser muy ingenuo para no entender que el Paseo de los Caracoles es, más que el escenario de esta historia, el verdadero –tal vez el único– protagonista de la misma. El autor nos presenta a un numeroso ramillete de personajes, todos vecinos del paseo: Pepín, Pachurra, Gemma, Federico, Angelines, Fernandín, Mercedes, María…
Y nos habla de sus circunstancias: la drogadicción, el desengaño, la soledad, la muerte. Es una foto de familia plagada de personajes grises que nos transmiten sus grises experiencias. Sin embargo, uno de estos personajes empieza a imponerse misteriosamente: el narrador. Un narrador intervencionista que, cuando por fin se presenta, en el tercer capítulo, ya tiene al lector intrigadísimo.
Y no hay para menos, ya que el narrador –pronto lo sabremos– es un muerto. Y el Paseo de los Caracoles, que a ratos nos parecía La Colmena y a ratos –arrastrados por la interferencia de lo mágico– nos recordaba a Macondo, ya sólo nos evoca irresistiblemente a Comala, el pueblo imaginario que Juan Rulfo pobló de muertos. A medida que avanzamos en la narración, el autor nos demuestra que algo de eso había: los muertos tienen en esta historia muchísima más importancia que los vivos, y serán ellos los que al final del libro se impongan sobre el resto. “Los muertos que ululan por el Paseo son de todos los tamaños y edades. Unos arrojan alegría; otros, los más jóvenes, juegan a las carreras por las aceras vacías; otros hacen malabarismos mientras flotan en el aire; otros se cuentan sus vidas y sus muertes”, nos deja claro el autor en la página 185.
Por todo, el universo que nos presenta Gálvez es fascinante y sobrecogedor. Más aún porque el paisajista ha tenido buen gusto para escoger los colores de la paleta: la grisura de los protagonistas, la oscuridad del conjunto –con la muerte siempre em primer término– y los colorines de un narrador tan jovial como muy pocos vivos.

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES, en Babelia, de El País

Crítica a la primera edición de la novela EL PASEO DE LOS CARACOLES. Esta pertenece a Javier Calvo. Salió en el suplemento cultural Babelia, del diario El País, el 17 de julio de 1999. Resulta llamativo que se califique la novela como “original danse macabre” y que se indique que la novela hunde algunas de sus raíces en la novela de Camilo José Cela titulada La familia de Pascual Duarte.

Crítica de Javier Calvo a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Transcribo la crítica a continuación:

DANZA MACABRA EN UNA BARRIADA DE INMIGRANTES
La primera novela de Antonio Gálvez Alcaide (Barcelona, 1963) es una original danse macabre ambientada en una barriada de inmigrantes andaluces del extrarradio barcelonés. El narrador es un espectro que deambula por ese escenario –representado como ámbito tétrico y mortuorio–, donde la vida miserable de sus habitantes es asimilada con la muerte gracias a la perspectiva del fantasma que ve ambos mundos superpuestos. La fantasmagoría del relato actúa como sistema de metáforas dentro de un retablo donde lo grotesco, lo macabro y la degradación sexual son exagerados deliberadamente en una valiente apuesta por lo horrible más allá de toda sutileza, experimento que hunde algunas de sus raíces en el Pascual Duarte.

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES, en la revista Lateral

Crítica a la primera edición de la novela EL PASEO DE LOS CARACOLES. Pertenece a Eusebi Boyés. Salió en la revista Lateral, en el número 59, de noviembre de 1999. Este crítico, además de acercarme a Juan Rulfo y a Camilo José Cela, también me aproxima a Francisco Umbral y a Juan Marsé. Se destaca que proclame que la Cornellá de Antonio Gálvez Alcaide es la heredera de La Verneda de Juan Marsé. Paso escaneo.

Crítica de Eusebi Boyés a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Crítica a EL PASEO DE LOS CARACOLES

Como no se ve muy clara la crítica, la transcribo a continuación:

Una colmena deudora de Cela y su variopinto catálogo de habitantes: ése es el marco de El Paseo de los Caracoles, opera prima de Antonio Gálvez Alcaide (Sant Joan Despí, Barcelona, 1963). El título remite a la rambla que separa dos municipios del extrarradio barcelonés: Cornellá y Sant Joan Despí. Una rambla conocida por sus bares de caracoles y por su peculiar ubicación, ya que separa los cementerios de ambas poblaciones. Es decir: conviven en ella la vida de las terrazas y la muerte de los nichos, los vivos y los muertos.
Dos son los principales aciertos de la novela. Por un lado, el confundir, como si de un relato de Juan Rulfo se tratara, espíritus y seres de carne y hueso, fantasmas repletos de vitalidad y gente muerta en vida. El propio narrador, como se irá descubriendo, es un espectro que tiene acceso a la existencia de decenas de personajes gracias a su invisibilidad. Por otro lado, utilizar para el retrato de ese microcosmos un lenguaje rico y sugerente, en la línea del esgrimido por Umbral o el mismo Cela. Su mayor defecto –justo es señalarlo– deriva de esa circunstancia. El autor no acaba de encontrar su estilo propio y la prosa suena a leída. Pero ésa no es razón para abandonar la lectura. Sobre todo si el lector es amante de la literaturización de la Barcelona periférica, la Barcelona de los emigrantes, los contrastes, los viejos pobres y los nuevos ricos. En ese sentido, no hay duda de que el Cornellá de Gálvez Alcaide es el heredero de La Verneda de Juan Marsé.

 

Sobre la película porno de Marilyn Monroe

Visualizada, después de muchos años, mi película porno, en VHS, de una presunta Marilyn Monroe, que sacó la revista Interviú, a modo de suplemento. A continuación, la foto de mi película en VHS (se ve un poco mi mano):

Sobre la película porno de Marilyn Monroe

Sigo pensando lo mismo que al principio. Creo que la chica de la película porno es Marilyn Monroe, de jovencita. Está igual de rellenita que aquí:

Sobre la película porno de Marilyn Monroe

Sí. Igual de rellenita, con la misma redondez de la barriguilla que aparece en esta foto. Por otro lado, la silueta de los labios de la presunta Marilyn es idéntica que la silueta de los labios de la Marilyn oficial. Conozco muy bien esa silueta. Ella misma la dejó estampada, toda carmín, y aparecen muchas fotos de esos labios. Otra cosa, incluso a la supuesta Marilyn se le ve el piquito de su pelo en la frente. Por otro lado, la depilación de sus cejas tiene otro perfil, y eso despista un poco. Pero sigo creyendo que la supuesta Marilyn, la de la película porno, es la auténtica Marilyn. ¿Hay por aquí alguien de la misma opinión que yo? ¿O con la verdad sobre este tema?

P.D. Si acudís a internet, para visionar el vídeo de esta película porno, que es en blanco y negro, creo que tendréis mala suerte. Yo solo he visto el primer enlace que ofrece Google, y se ve la película porno muy pero que muy borrosa, respecto a la versión de mi cinta en VHS, que es diáfana, muy diáfana.

Y ahora, ya puestos en erotismos,
sobre la narrativa de MI EROTISMO: aquí y aquí.

Homenaje a Luces de bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán

Mi homenaje a Valle-Inclán, como profesor y escritor, no podía tardar demasiado, después de que el gran Valle me prestara Luces de bohemia, como colaboración, en mi Revista Fogosa Miscelánea. Publico la obra exclusivamente en formato papel. Su precio es casi de coste, incluso más barato que el libro que se vende de segunda mano. Los detalles quedan explicados en la sinopsis, que incluyo aquí.

6 €

Homenaje a Valle-Inclán: Luces de bohemia, a precio de coste

Tamaño 14 cm por 21,60 cm. Un lujo

Esta edición de LUCES DE BOHEMIA, de Antonio Gálvez Alcaide, es un homenaje a la obra y a su autor, Ramón María del Valle-Inclán. Un homenaje que coloca a Valle-Inclán, fallecido en 1936, en el mismo tratamiento que reciben los escritores vivos, contemporáneos, en el momento de ser publicados por primera vez. Por ello, se presenta LUCES DE BOHEMIA en una flamante edición de 14 cm por 21,60 cm, con una imagen de portada, titulada “Noche en vela”, del genial pintor Edvard Munch. Del mismo modo, se presenta el texto sin prólogos ni estudios críticos, exactamente como suelen aparecer las novedades literarias de los escritores vivos. Y todo, a un precio irrisorio, casi de coste. Es un bonito modo de homenajear a Valle-Inclán, y de constatar la evidencia: Ramón María del Valle-Inclán, con su obra literaria, sigue tan fresco, tan actual como cualquier escritor vivo. LUCES DE BOHEMIA es un clásico. Trata el último día de vida de Max Estrella, un viejo escritor, ciego, que vive prácticamente en la miseria, junto a su mujer y su hija, «en un Madrid absurdo, brillante y hambriento». Esta obra, cuya acción se desarrolla a principios del siglo XX, presenta cinco ahogos: el social, el político, el moral, el económico y el literario. Lamentablemente, estos ahogos son casi un trasunto de los ahogos que están marcando la España actual, un siglo después. Todo un aviso.

Laura Escanes, un ejemplo

Laura Escanes, menudo ejemplo me das. Menuda foto te hiciste en 2015. Aquí la dejo, desde La Vanguardia, y con enlace a mi cabecera (clic).

Laura Escanes

Esta foto ya tiene leyenda

Le preguntaste a la amistad virtual de Instagram: ¿Quién quiere casarse conmigo? Y te salió el pretendiente Risto Mejide, veintinosecuántos años mayor que tú, con quien ya estás recién casada. Felicidades y enhorabuena. Munudo ejemplo me das. Así que te copio y pregunto, en rojo pasional, tu misma pregunta:

¿Quién quiere casarse conmigo?

Pero queridas pretendientas mías (jiji), ¿cómo osáis pensar que no copio del todo a Laura Escanes? ¿Cómo pensáis que yo no salgo aquí en ropa interior? El asunto está más claro y lógico que el agua clara: soy profe y me niego a que mis alumnos me vean en calzoncillos (qué cachondeo habría, y qué escándalo, jiji).

Pero no os decepcionéis, queridas pretendientas mías, por la falta visual de mi materia prima, porque podéis acceder a ella desde la amistad virtual que ofrece Facebook, donde solo las publicaciones “para amigos” os acercarán a mi torso desnudo, a mi estirado semblante en bañador, a mis posados eróticos con la ligera goma de borrar en los puntos sensibles, para pasar la censura del Sistema. Así que, queridas pretendientas mías, si queréis ver mi materia prima, solicitad mi amistad virtual en Facebook, que por algo se empieza. Dejo el enlace:

SOLICITAR AMISTAD VIRTUAL DEL SIN PAR ANTONIO

Efectivamente, queridas pretendientas mías, aunque es fantasía, podéis hacer realidad, experimentar esa realidad, conmigo, de las siguientes narraciones mías (jiji):

Apuntes eróticos que aspiran a hacerse realidad por mis pretendientas

Página web de “Apuntes eróticos”

Secuencias que pueden experimentar mis pretendientas

Página web de la novela “Caliente”

Y como dijo el otro, todo se andará (jiji).

P.D. Por favor, queridas pretendientas mías, si sois estudiantes universitarias, y queréis una cita conmigo en compañía de vuestras amigas, como mucho tres o cuatro amigas, tenéis que darme prueba previa de que sois verdaderamente amigas, ya que no es la primera vez que veo a varias chicas tirándose de los pelos, liándose a tortas, y paso mucha vergüenza. Dicho queda. Y una frase célebre, con letras rojas:

El primer paso del amor empieza con veinticinco pasos de sexo (¿verdad o falso?)

En el hospital, y sobre una reina:

Erotómano

Fotograma de una película italiana de los años 70.

ADVERTENCIA DE UNA MUJER
En el hospital de Valencia, estudiando yo el último año de Medicina, ingresó en una sala un hombre joven de veinte o veintidós años a lo más, demacrado, en los huesos, con una tuberculosis de las que llamaban entre el pueblo tisis galopante. Le acompañaba su mujer, una rubia muy perfilada y muy guapa.
A un condiscípulo y a mí nos encargó el profesor que hiciéramos la historia clínica del enfermo.
El tuberculoso estaba en plena consunción, sin remedio, y apenas tenía fuerzas para hablar. Le preguntamos a su mujer qué le había pasado al enfermo, qué origen tenía el mal de su marido.
Ella nos dijo, naturalmente, con otras palabras, que era un erotómano y que así se había exterminado. La explicación de la mujer fue muy cruda y muy cínica.
Al principio nos pareció que la rubia tenía cariño por el enfermo, pero dos o tres días después nos dijo con frialdad:
–No hagan ustedes mucho caso de este, porque es un hombre muy ingrato.
Problamente la mujer estaba deseando que se muriera su marido.

FERNANDO VII
Como se sabe, Fernando VII, aconsejado por los médicos, llevó a su mujer, la reina María Amalia, al balnearia de La Isabela para ver si tenía descendencia.
Habían salido de Sacedón una tarde de agosto de calor sofocante. La reina iba en coche, y los palaciegos y el rey, a pie.
El tiempo era pesado, de bochorno, Fernando VII dijo, de mal humor:
–De aquí vamos a salir todos preñados… menos la reina.

Fragmentos pertenecientes al libro de Pío Baroja, Bagatelas de otoño (págs. 28 y 38).

Escritos míos donde aparece Pío Baroja:
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Las tetas y Cabuxa Tola

Las tetas y las culebras

Culebras en las tetas: haberlas haylas.

A Cabuxa Tola le mamó las tetas el muerto que mató a Afouto, a mi difunto y puede que a doce más, pero el hijo de puta está ahora muerto y ni siquiera enterrado, don Camilo, que una mujer, algún día le diré quién, usted cállese que la que habla soy yo, y Dios quiera que no hable más de la cuenta, robó sus restos del camposanto e hizo con ellos lo que jamás podrá saberse como no quiera decirlo. Tiene mi edad, uno o dos años más que yo, y fuimos siempre muy buenas amigas. A todas las mujeres nos mamó alguien las tetas alguna vez, para eso estamos, que el gusto no nos lo quita nadie, lo que importa es no guardar el asco: un mozo en el pajar y otro en la cuadra, el cura en la sacristía, un feriante en la lareira, el molinero en el molino, un forastero en el monte, el marido cuando le da la gana…, lo que importa es no guardar el asco. De estas dos tetas, cuando estaba criando a mi hija Benicia y eran dos tetas de verdad y como Dios manda, grandes y duras y llenas de leche, también mamó la culebra, pero mi difunto le partió la cabeza con un sacho y la mató, aquí no hay más que difuntos y el viento famento soplando la Marcha Real en los carballos.

Fragmento perteneciente a la novela de Camilo José Cela, Mazurca para dos muertos (pág. 20).

Escritos míos donde aparece Camilo José Cela:

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Las sardinas y las mujeres (con Josep Pla)

Las sardinas como condumio que lleva a la mujer en Josep Pla

Sardinas con mujeres.

Cenamos en la taberna de Mata. La Conxita aparece con una inmensa fuente de sardinas a la brasa: gordas, frescas, vivas. En las escamas tocadas por el fuego, el aceite brilla de una manera mortecina y densa. De las escamas azuladas, la luz del mechero de gas saca puntos rutilantes, como un brillante hormigueo. Comemos una cantidad desorbitada de sardinas. La absorción de sardinas a la brasa produce en mi organismo una intensa segregación sentimental. Las sardinas me hacen chorrear los sentimientos, me debilitan la razón y pueblan mi imaginación de formas llenas de gracia. Este fonómeno es en mí tan objetivo que a veces he pensado si los estados de esponjamiento sentimental y poético de los celtas no podrían provenir de la importancia que en su alimentación tienen las sardinas.

Después de una infinidad de declamaciones humanitarias y cordiales, volvemos de madrugada, una madrugada fina, filtrada, de piel de seda, cielo de color de ajenjo sobre el cual se recortan las cosas con un sintetismo de estampa. El vientecillo de tierra es vivo y nos aclara la cabeza. Ahora sería el momento, quizá, de pasar un rato con una mujer malcasada, accesible, generosa y amable.

(…) Larga conversación con Gallart, Coromina, Frigola. El tema de casi siempre: las mujeres. Los dos primeros vienen a decir, en definitiva, que como las mujeres no hay nada en el mundo. Tanto el uno como el otro son enamoradizos de casta y se derriten ante la ropa interior de las mujeres. Las pasiones del amor van ligadas, quizá, a una cierta petulancia temperamental. (…) Con las mujeres, con la generosidad de las mujeres para el amor, ocurre aproximadamente igual. Hay un tanto por ciento preciso, estadístico, cada año, de generosas; las otras son inasequibles, intocables. Respecto a estas, todas las apariencias engañan.

Fragmento perteneciente al diario de Josep Pla, El cuaderno gris (pág. 100).

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El nacionalismo y Pío Baroja (y XVI)

(El nacionalismo y Pío Baroja, decimosexta y última entrega)

Baroja paseando en el Retiro madrileño, de la serie "El nacionalismo y Pío Baroja"

Pío Baroja en el Parque del Retiro de Madrid.

Peor aún que la doctrina nacionalista me parece el procedimiento de los catalanistas. ¿En dónde, en qué está legitimada la campaña antiespañola que ha hecho durante muchos años el catalanismo? Yo he visto en periódicos extranjeros cómo se insultaba a los españoles estúpidamente, y sabía de dónde salían esos artículos publicados en periódicos italianos y franceses; he visto disfrazar la historia y la antropología, y todo con móviles mezquinos y bajos.
(…) Hoy, al lado del sabio, no está el sacerdote, ni el guerrero; hoy, al lado del sabio, marcha junto a él, muchas veces delante de él, el revolucionario. Alguno preguntará: ¿Qué consecuencia se puede deducir de sus palabras? La consecuencia que yo obtengo es esta: Cataluña es, hoy por hoy, un pueblo grande, un pueblo culto, que no ha encontrado los directores espirituales que necesita; que no ha encontrado sus escritores, ni sus artistas, porque una nube de ambiciosos y petulantes, más petulantes y ambiciosos que los que padecemos en Madrid, han venido a encaramarse sobre el tablado de la política y de la literatura y a pretender dirigir el país. Estos geniecillos pedantescos, estos Lloyd Georges de guardarropía, son los que necesitan cerrar la puerta de su región y de su ciudad a los forasteros; son los que necesitan un pequeño escalafón cerrado, en donde se ascienda pronto y no haya miedo a los intrusos; son los que quieren reservarse un trozo de tierra, hoy que nosotros creemos que la tierra debe ser de todos. ¿Y el remedio?, preguntará el que esté conforme conmigo. El remedio es uno: destruir, destruir siempre en la esfera del pensamiento. No hay que aceptar nada sin examen; todo hay que someterlo a la crítica: prestigios, intenciones, facultades, famas…
(…) Voy a concluir, porque estoy cansado de tener la pluma entre los dedos. No pretendo ser exacto; sé que soy arbitrario, pero me basta con ser sincero. Yo no llamo revolución a herir o a matar; yo llamo revolución a transformar.
(…) Que nuestra inteligencia sea como la reja que destroza la dura corteza del suelo. Que nuestro sentimiento crítico sea como el ojo del labrador que sabe distinguir la cizaña del trigo. Destruid y cread alternativamente y el porvenir de España y el porvenir de Cataluña será nuestro.

Fragmento perteneciente al libro de Pío Baroja, Momentum catastrophicum (pág. 100).

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Un descubrimiento románico

Grieta que descubre el friso oculto románico

Friso románico oculto en Quintanilla de la Berzosa (Palencia).

Me encantaría ser el protagonista de un descubrimiento románico en esos viajes que hago de supremacía medieval, de encantamiento medieval. Este descubrimiento románico se ha producido en un pueblo abandonado de Palencia, en Quintanilla de la Berzosa, a través de una grieta. En las inmediaciones, como se aprecia en el vídeo, aparecen tumbas medievales, semejantes a las que yo mismo vi en Iria Flavia, muy cerca de la tumba de Camilo José Cela. Sobre Castilla y León, solo me faltan dos capitales de provincia: Zamora y Valladolid, un vacío que espero llenar pronto.

Ávila, nº 1 en Brasil

Tema Amazon. Mi libro titulado Ávila es en estos momentos número 1 en ventas en Brasil, en la categoría de Turismo en Español.

Muchas gracias.

Una primicia: Ávila saldrá, antes del verano, en formato papel.

Ávila, como número 1 en ventas en Amazon, en el apartado de Turismo en Español

Ávila, número 1 en ventas en Amazon. Marzo de 2017.

Tramontana fuerte en un entierro

Tramontana fuerte. La oigo silbar desde la cama. Sin moverme de casa, puedo, en realidad, saber siempre qué viento sopla. Solo hace falta escuchar las campanas. Si el tintineo es fresco, preciso y cristalino, hace tramontana; si es opaco, cascado, deshilachado, el viento es de garbí.

Tramontana y Josep Pla

Un entierro de los años 20 (siglo XX).

(…). Por la tarde veo pasar por el Carrer de Cavallers un entierro envuelto en la tramontana. El viento hace tintinear las coronas y parece como si las uñas de un gato arañasen la hojalata. Pone carne de gallina. Las cintas revolotean sobre el coche mortuorio como los brazos de un pulpo, como los velos de Salomé, por decirlo más finamente. En lo alto de su asiento, el cochero ha quedado como aplastado y resumido, como un monigote que hubiese recibido un enorme mazazo sobre la gorra de charol y hubiese quedado comprimido. Dentro de la luz rutilante, afilada, cruda, de la tarde; bajo el cielo despoblado, metálico, inmenso; en el vacío de la calle, el entierro con el cortejo vestido de negro, tiene un aspecto irrisoriamente grotesco. El cura, con el roquete hinchado lleno de viento, parece como si fuese a ponerse a flotar en el aire de un momento a otro. El monaguillo, con la cruz alzada, tiene dificultades para caminar. Los del duelo no pueden dar a su cara ninguna compunción: tienen bastante trabajo en sujetarse el sombrero con las dos manos. Las campanas tocan a muerto y el viento se lleva la gravedad: los toques volean, de aquí para allá, como andrajos. El entierro enfila el Carrer Estret y parece un animal extraño y fabuloso que camina como una fuerza siniestra.

Fragmento perteneciente al diario de Josep Pla, El cuaderno gris (pág. 97).

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