Escalofríos

e-mail.jpg

Recibo un e-mail. Se trata de una propuesta para «acojonar» al compañero de asiento en un avión, por ejemplo en un avión del puente aéreo. Su carácter reprobatorio es manifiesto, así como su mal gusto. Sin embargo, sigo leyendo el contenido del correo. Se me dice que abra el portátil, y que me conecte a un determinado enlace mientras levanto la vista al cielo con los ojos cerrados. Este gesto completaría el terror de mi compañero de asiento.

Leído el asunto, pincho el enlace. Y lo que veo, sabiendo que se trata de una ficción, me produce un constante escalofrío.

Sí, Joan, me has procurado un escalofrío.

Etiquetado , .Enlace para bookmark : permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.