Gorriones y cerezas

Pla no aclara por qué son especialmente exquisitas las cerezas tocadas ligeramente por el pico de un gorrión. Tendré que hacerlo yo. Con mucho miedo, ya que es faena que le hubiera correspondido a Pla, al mestre de maestros literarios, no a un humilde amanuense como yo, raquítico en recursos y relegado como cualquier displicente chillón. Sin embargo, como me encuentro en la talanquera de mi casa, y en mi casa no existe la vergüenza, me atrevo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.