Ir y venir…

Mi cumpleaños. Más viejo que Matusalén. Y con tortícolis. Ignoro si se ha producido por una mala postura en la cama. Aunque sospecho que se explica por la rigidez de mi brazo frente al acarreo de mi cartera durante mi rutinario paseo del ir y venir; y con venir, partir; la comida en la garganta, y los zapatos, calientes, tejiendo zanjas.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

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8 reacciones a Ir y venir…

  1. Andrés dice:

    Felicidades, amigo, y nada más que imaginar la paciencia y el aguante necesarios para enfrentarte a esa caterva de indomables adolescentes enloquecidos, sus gritos, su mala educación, su incontinencia… Ser profesor no es nada fácil.

  2. Gracias, Andrés.
    Magnífica esa suspensión que me dejas. Sospecho que sabes de qué trata la enseñanza de hoy, tal vez de primera mano. Si es así, sabrás que nuestros adjetivos se quedan cortos.

  3. MONIQUE dice:

    Ya que ni le va ni le viene su cumpleaños, no diré nada al respecto. Pero lo de la tortícolis y esa incapacidad fugaz para girar la cabeza, para volverla, me preocupa. No se le haga crónico y se anquilose la vena, la sutil cosquilla que le permite volver su cabeza y recoger nostalgias o recuerdos pretextos. No se le dificulte mirar. Con gusto le prepararía una vianda sustanciosa cada día para que comiera a sus horas. Pero al menos que este deseo le sirva de pobre obsequio para su cumpleaños, sumado a otros como que siga siempre desanudando historias extraviadas. (O será que tal vez preferiría una laptop nueva?)

  4. Horrach dice:

    Felicidades, señor Gálvez. Espero que con un poco de klezmer (Yitzhak Perlman and co.) la cosa se haga más amable:

    http://es.youtube.com/watch?v=DkmFgQ9fM94&eurl=http://mirrall.blogspot.com

    shalom

  5. Querida Monique, no se preocupe, el chirrío del cuello ya se fue. Muchas gracias por el envío de sus viandas, no sólo sustanciosas sino riquísimas.
    Por cierto, acabo de remitirle un correo, tras llevarme las manos a la cabeza.

    Amigo Horrach, ya creo que la cosa ha sido amable, sobre todo al llegar a casa después de una jornada de instituto que ha transcurrido de 8 de la mañana a cinco de la tarde. Incluyo una reunión de equipo docente, el cursillo tecnológico de los miércoles y la gracia que me ha hecho tener que separar a dos nenes que intentaban estrangularse mutuamente y que les ha supuesto un parte de expulsión, el primero que pongo del actual curso.

  6. Anna Ramos dice:

    Hola Antonio,
    Fa molt que no em mirava cap blog i avui després de tenir un dia d’anar amunt i avall i de no parar he pensat fer un tomb pel món cibernètic, ja que no tinc temps per res. Amb continuo llegint el quadern gris i veig que tu, ja fa molt de temps que no hi participes, com és?.
    M’he enrecorda’t del teu blog i m’he llegit la teva entrada d’avui, i ho aprofito per felicitar-te. Fer anys es bona senyal tant se val si es tenen fills o no o si s’està sol com un mussol. En el fons a mida que anem fent anys ens acomodem al nostre statuts personal i el que és important es tenir il.lusió i ganes de viure la vida. Pensa que no pel fet d’estar aparellat vol dir que ja ho tens tot a la vida. El que és important és la comunicació i no aïllar-se del nostre entorn. Senzillament disfrutar del plaer de sentir la vida i de sentint-se satifets per poder-la compartir amb els demés.
    PS: això del pardal d’on ho has tret perquè en la teva literatura no crec que hi sigui.
    Felicitats i continua educant a la generació del futur!!
    Anna.

  7. Matilde dice:

    Me gusta esta frase repetitiva, como un mantra: «ir y venir; y con venir, partir»…

  8. Querida Anna, gracias. Un placer volver a verte por aquí.

    Efectivamente, hace mucho tiempo que no participo en el “Bloqg”. Cuando me despedí en julio, por mis continuas idas y venidas vacacionales, no supuse que me apretaría tanto el tiempo. El motivo es una cuestión de tiempo. En el curso lectivo actual estoy a jornada completa. A eso hay que sumarle el constante ejercicio de galeradas que está suponiendo Dietario en Red 2007-2008, que saldrá en libro a lo largo de enero o febrero. En él voy a incluir páginas que no han salido en Internet, al mismo tiempo que muchos comentarios vertidos, como por ejemplo, todos los que aparecen en esta misma entradilla. La cosa no se detiene en enero, ya que, por primera vez en mi vida, voy a presentarme en una oposición, con lo que a partir de enero, y hasta el momento de las pruebas, tendré que leerme, siquiera, un tercio del temario exigido. También hay que tener en cuenta que leer a Pla, o releerlo, supone para mí poseer un paréntesis de dos horas como mínimo. Pero dos horas en las que, además, me encuentre lúcido y descansado, ya que la lectura de Pla ha de traer consigo, inevitablemente, no sólo un comentario, sino toda una entradilla en mi propio dietario. Mi autoexigencia es grande; y mi tiempo, pequeño.

    Curioso lo del pardal. Esa comparación la he mencionado en el ámbito oral, y siempre refiriéndome a mi soltería empedernida, por hacer una gracia. Recuerdo que la primera vez que la pronuncié me sonó a escritor antiguo. Tal vez la haya leído en Leopoldo Alas Clarín, Miguel Delibes o Camilo José Cela, sobre cuya tumba me senté hace tres meses. No lo sé.

    También es curioso, Matilde, y en el mismo plano de lo del pardal, la frase del ir y venir; y con venir, partir. La frase me sonó a versos del siglo XVII, del Barroco. A saber si mi cabeza se está aproximando ya a las mismas puertas de un bruñido limbo, y lo que creo literatura de mi cosecha no es más que fragmentos de otros escritores que mi cerebro no identifica como tales. Sería para mí muy trágico terminar chocheando públicamente.

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