La personalidad de un perro

Frente a las fuerzas vivas y el signo de la cruz, incluso los perros parecen personas.

Perro como persona

Surge una herramienta…(20)

vibrador

Allí estaba Carmina, midiéndome con una regla que sólo acaparaba treinta centímetros. Lo hizo sobre el marco de la puerta de su habitación. Carmina casi desnuda,

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 28-29).

Histeria

histeria

mapa_estadisticas

Las amenazas… En uno de mis relatos, en Doce campanadas de cálido carmesí, de Cuentos agrios, aparecen seis amenazas.

Fragmento perteneciente al libro Dietario en Red 2009-2010

Nota del 5 de febrero de 2009.
Por cortesía laboral, y para Internet, esta estradilla queda casi completamente borrada.

¡Prosiguen sus vacas sagradas!…(17)

Federico García Lorca

José Ángel Mañas

Antonio Gálvez Alcaide

Antonio Gálvez Alcaide. En la foto se le ve con cara de frío y entre los muertos. Este eskritor es ya una influencia muy significativa para mí. Me leí su primera novela, El Paseo de los Caracoles (trata de muertos), y me sentí tan alucinada que se ha convertido en mi principal vaca sagrada. Se da poco bombo y sospecho que es de lo que no hay, tanto en lo personal como en lo literario. En su obra aparece mucho la muerte y los muertos. Da la sensación de que eskribe mejor que nadie porque se comunica con los muertos. Da la sensación de que los muertos le aconsejan y le descubren sus experiencias humanas, alumbrándole nuevas sensibilidades y resquicios remotos. Me daría miedo conocerlo.

La literatura: el único objetivo claro que persigue mi rabiosa inteligencia.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 24-25).

 

¡Llegan sus vacas sagradas!…(16)

Josep Pla

Juan Rulfo

Charles Bukowski

Mis vacas sagradas

Charles Bukowski. ¡Es tan magnífico este askeroso alcohólico que reconozco que yo me lo tiraría sin reticencias.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 24).

 

Llegó

Ya lo tengo en la mano.

Dietario en Red 2007-2008

Su cubierta cumple una función decorativa.

Cubierta decorativa de Dietario en Red 2007-2008

A continuación ofrezco una lista de los comentaristas que aparecen en este tomo de memorias. Cito los nombres y seudónimos por orden de aparición:

Anónimo
La verdad sobre Senabre (José Miguel Desuárez y Mercedes Marcos Montfort)
Espesa
glavez es un pendejo
AS
Gálvez, el español
r
Medea
Mallorquina
Britboy
Oscar
Sargantana
Michele
Erer
Sarita
Idoia
Refresco
Bruno
Marcos
Weirdo
Sarita
Manu
Yo
Ahvahíva
Héctor Fernández
Harold
Juan I.
Calduch
Irene
Albedrfto
Asmodeo
Dr.House
Salian
Pestoso
Peque
Carlos Peña
Frondoso John
Luxem
El vaqueo del Oeste
Miguel
hal9000
Cecilio
JuanjoG
Alma
Lucio
Albantta
Sievert
Manolito Gafotas
Mexicano
Ferna
Ojkar
Analía
Pepe
Setenton
Observador
Koyote
malu
KARIN
Jcsuero
Josep Mª Planas
Miguel Ángel
LifePlus
Sebastian
Mario
Ramon
Frikosal
Anna Ramos
Pacman
Narcisa
Florenci Salesas
Isabel
menta fresca
dany
maria mercè
sandra
Estrella
Dani
Andrés
Perfecto Marcarell
Monique
Horrach
Matilde
Valefort
Margarita
Una
Sukaina
Celestee
Joselu
Esteruca
Xhandra
Antonio Ruiz Bonilla

MUCHAS GRACIAS A TODOS

Soraya Sáenz de Santamaría, de nuevo

De nuevo sexy, Soraya, guapetona, ya me pillaste una vez.

Soraya Sáenz de Santamaría

Nueva York…(11)

5_mayo

Dieciocho años ya. Hoy es 30 de octubre, mi cumple. Sospecho que la depre me acecha. Aquí tengo la foto de una paloma.

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 19).

Cayó un flechazo…(8)

coches_wolf

amor

Me importaba una mierda que él me supiera seducida, ya de entrada, y fácil.

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 16).

Otro año más

Luna de Cornellá de Llobregat

Esta semana ha sido la semana de vuelta a las aulas. De la semana de vuelta a las aulas salvo un minuto, un minuto crepuscular, un minuto hipnotizador: el de la luna llena cuando corona la puerta de mi balcón.

Fragmento perteneciente al libro Dietario en Red 2009-2010

Un encuentro…(7)

ojos_verdes

ojos_azules1

full_contact

A mi viejo cerdo jamás se le pasó por la cabeza ese tipo de planteamientos morales.

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 15).

Y se le seguían yendo los ojos…(4)

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poesia

Pero no. A medida que pasaban las horas iban tomando cuerpo las fantasías que orquestaba mi cabeza.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 12-13 ).

Galeradas corregidas

ejemplo_cubierta_dietario_08

Aprovechando el paréntesis de los sábados y domingos en lo que ahora puedo llamar «regularidad bloguera», les muestro cómo es un libro, cualquier libro, en bruto. Empezamos con la cubierta, que fotocomposición te remite, donde aparece, en una larga lámina, toda la tapa de la obra, incluyendo las solapas, los pliegos, etc., como se puede ver arriba. Luego le sigue lo más duro para el autor, como es la corrección de la tripa. Esto de la tripa no es una metáfora mía, sino el nombre que recibe en el gremio la paginación de los libros, en la que puede aparecer el número de la página o no, dependiendo de si es página blanca o no. Vean el grueso que supone Dietario en Red 2007-2008:

tripa

Me ha costado mucho trabajo. Se me han quemado muchas pestañas. Vean un ejemplo de corrección (se me había olvidado en el documento de Word, abrir comillas):

Una corrección en la tripa

Mucho trabajo, pero también un placer. Sobre todo al comprobar que el libro se me enriquece con muchos de vuestros comentarios, por esa manía mía de conservar en la memoria lo bueno de lo vivido.

El grito…(2)

grito

k

El profe salió al pasillo; y detrás de mí, el Granudo dijo entre dientes: «¡Mierda, no, mi madre!».

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág 10).

Con la literatura por delante…(1)

Vladimir Nabokov

José Ángel Mañas

Charles Bukowski

Federico García Lorca

Antonio Gálvez Alcaide

Ahora que empiezo a entrever la pesada carga de la responsabilidad adulta, no dejo de recordar mis determinantes quince años, las lecturas frenétikas de aquella época y el nabo enorme de mi profe de Lengua, aquel profe loko y brillante del que no he vuelto a saber absolutamente nada.

Ahora que tengo casi dieciocho años y soy universitaria, recuerdo aquella etapa de mi vida sin dejar de sentir cierto hielo en la boca del estómago, al mismo tiempo que surgen aquellas frases memorizadas para siempre. Qué tiempos. Un Nabokov que me ponía kachonda en algunos fragmentos de su Lolita, con aquella primera línea grabada a fuego: «Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas». Qué tiempos. Le daba vueltas y más vueltas a la novela Ciudad Rayada, de José Ángel Mañas, intentando reconocer los baretos y lugares de la obra de mi paisa, de aquella ciudad, Madrid, que era tan suya como mía. Y aquella línea: «Y le bajé las braguitas. Las palmadas en el culo le hicieron reír». Todavía creo sentirlas en mi propio kulo. Qué tiempos. Y aquellas lecturas histérikas de los cuentos de Bukowski. La vida hecha un escupitajo de alcohol. El crudo capitalismo puesto a cara descubierta: «Y luego vuelta a la fábrica conmigo, asesinando ocho o diez horas al día por una miseria, sin llegar a nada, esperando a Papá Muerte, metiendo tu inteligencia a patadas en el infierno y metiendo a patadas en el infierno tu espíritu». Qué tiempos. Y Lorca, Lorca y más Lorca. Y aquel viento que mordía de furia al ver que Preciosa se refugió y se quedaba sin picotearle su dulce cuerpo de mujer bandera: «Al verla se ha levantado / el viento, que nunca duerme. / Niña, deja que levante / tu vestido para verte. / Abre en mis dedos antiguos / la rosa azul de tu vientre». Y por último, un momento clave: la novela El Paseo de los Caracoles, de Antonio Gálvez Alcaide, un autor nuevo del que nadie en clase tenía puta idea, la lectura obligatoria del tercer trimestre que me valió un diez. Qué suspiros de niña enternecida. Qué descubrimiento. Todavía no he leído una fantasía tan hermosa y sensible como aquella; ni una imagen como la del alma de la difunta Mercedes que, tras contemplar cómo introducen sus restos en un ataúd, se desmaya, levita y queda suspendida en el vacío con los brazos en cruz: «La difunta Mercedes, tendida en el aire, parece una arboleda de pestañas negras». Qué recuerdos. Y qué lecturas. Una verdadera bomba atómica emocional en una niña de quince años.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 9-10).