Recuerdos de una secta

Sectas

El camillero, con los músculos muy tensos, arrancó el coche y salió despacio.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 106).

Viento terrorífico

Ejemplo de viento huracanado

El viento se cebó con él de la forma más cruel que pudo.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 105).

Alegría transversal

Un chupete

—Dale agua al niño.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 102).

¿Legítima defensa?

Pira humana

Pensó que el dedo de Colón la señalaba.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 101).

Violencia homófoba

Habitación oscura

—¡Un poco de respeto a tu hermana! ¿Oyes? ¡Que hago la calle por ti, para que vayas a la escuela!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 100).

Vuelta a la vulgaridad

Piso sucio

Sólo confiaba en sus ahorros, que la convertirían en mujer y le concederían un cambio radical a su vida.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 99).

Carcajadas

Risas

—¡Ha dicho que se va a follar a su madre!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 98).

Reencuentro universitario

La Porxada, en Granollers

Reencuentro, ayer, con mi corrillo universitario tras casi quince años de ausencia, un corrillo en su inmensa mayoría femenino, al que he acudido invitado por el único gallo de aquel gallinero, mi buen colega David. Comilona en una casa rural de Cardedeu. Y Granollers como remate, con una sentada en la plaza del Ayuntamiento, donde se encuentra La Porxada, un tejado del siglo XVI sostenido por columnas toscanas, un tejado que sirvió para cubrir el almacenaje de grano del momento, para prevenir y aliviar el hambre de las vacas flacas.

Jornada subordinada al contraste. Han acudido cinco de las seis mujeres convocadas. Así que por un imprevisto de última hora, ha faltado una del corrillo. Y he notado su vacío, puesto que hace quince años llenaba mis ojos con su pelo. Estupenda jornada subordinada al contraste. Eran cinco chicas cimbreñas hace quince años, que liquidaban con el cachondeo de su juventud sus veintitrés o veinticuatro años, que finiquitaban su etapa universitaria de Filología Hispánica. Ahora son todas mujeres hechas y derechas, con sus miras en la bonita carga de sus hijos. Antes, delante de mis ojos, sueltas por las aulas de la Universidad de Barcelona, con un excelente sentido del humor; ahora, delante de mis ojos, agarradas a unas criaturas en cuerpo y alma, en comilona, con un excelente sentido del humor. Una mano de ellas en la frente de una criatura de pecho, por detectar algo de calentura. Besos maternales en las criaturas. El niño que necesita ayuda para comer. Y su madre que se levanta a cada instante. La niña espigada que me mira fijamente. Los niños a los que la madre los conmina al silencio. Aquellas chicas estudiantes. Estas madres profesoras. Con sus rostros apenas transformados tras quince años. La jornada de ayer. Aquellas chicas.  Estas madres. La eterna y amena conversación literaria con el amigo. Y con la brújula de mi interior haciendo aguas desde que salí del Llobregat.

Bonito reencuentro el de ayer, tras quince años de ausencia, con la juventud detenida de aquellas chicas en mi memoria, con la madurez detenida de las mismas chicas todavía muy fresca en mi retina.

Texto perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

Una lluvia de hostias

Peleas de menores

Abatido, fijó su visión en unas cuantas baldosas.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 97).

Un borracho

Borrachos

A veces deslizaba los brazos y las piernas, como si pretendiera incorporarse.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 96).

Amoríos

Amoríos

El bar y la calle combinaban una constante agitación de voces, de pasos sedientos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 95).

En un bar barcelonés

Erotismo de bar

—¡Soy la reina de la tierra, la reina de los mares!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 94).

Billetes

Travestidos

Otros volcaban su admiración sobre el conjunto de su lencería,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 93).

Sexo familiar

Pareja en cama

Se restableció el silencio de los chavales. El estrépito de la tele había cambiado.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 92).

El agua de la Luna

Se ha encontrado agua en la Luna

Es un hecho confirmado: hay agua en la Luna, y en cantidades apreciables. Se trata de un agua helada que no ha recibido la luz del Sol en miles de millones de años. Así que tenemos un agua oscura, no aclarada ni limpiada por ningún amasijo de luz.

Publicado bajo el epígrafe de Artículos dominicales, en Dietario en Red, el 15 de noviembre de 2009

El agua de la Luna pertenece al libro titulado Artículos fronterizos

Un abejorro

Un abejorro

Los tres se reían de todo. Sin prisas, sin renunciar a la carcajada, ya con dolor de tripa,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 91).

Una propuesta

Gráfico de una propuesta

Empezó a adorarlo como si se tratase de un tótem. Sus sueños se hacían realidad.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 90).

En acción

Tetas

—Yo estoy para que me den, mi vida, no para dar.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 89).

Prostitución en el coche

Prostituta a punto de subir a un coche

—¿Por una mamada, amor?
—Sí.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 88).

Prostitución en Barcelona

Prostitutas por los aledaños del Camp Nou, Barcelona

Flor besó su cruz, como hacía siempre después de espolvorear palabras indecentes.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 87).