Enfrascados en el dominó

Un fusil Máuser

Todos se han quedado mirando al viejo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 85).

El Cartucheras

Imagen del viejo oeste americano

A Pepín le divierte mucho este solterón de cincuenta y cinco años, con esos aires interpretativos de chico pistolero y sus salidas disparatadas.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 84).

Un motor frenético

Motorista en una secuencia de "motocross"

El sol comienza a resecar el aliento de los caminantes

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 83).

Feo carácter

Obreros

Todos dicen que es carne de cañón y poco de fiar.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 82).

Una extraña medicina

Heroína en una cuchara

Este gilipollas, con la mano herida, soba y resoba los pechillos de su compañera.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 81).

Entre dos cementerios

Nube anaranjada

El Paseo de los Caracoles pertenece al barrio de Las Planas, en San Juan Despí.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 80).

Pasiones y muerte

La tirante Esperanza está enterrada en el cementerio de San Juan Despí.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 79).

La tirante Esperanza

Noviazgo

La tirante Esperanza era una mujer muy chocante desde el primer momento,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 78).

Forzadas elucubraciones

Bragas

Muchos dicen que la putilla terminará cultivando en Gemma sus mal miradas tendencias de puteo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 77).

Otra vez la putilla Pachurra

Un cochino

Ya sabemos que la putilla Pachurra es putilla.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 76).

Un suspiro injustificable

Joven en la ducha

admiran, revoltosas y nostálgicas, el reverberante cuerpo de Gemma lamido por el vapor de la ducha.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 75).

La sinuosa Gemma

Agua de la ducha

, allá en el lavabo de la casa más alejada del bar Los Cordobeses, al final del Paseo,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 74).

Un ludópata

Ludópatas

Las lucecitas que destellan al ritmo de la música devoran la coherencia de sus entendederas.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 73).

Bucolismo y bar

San Miguel

Sacié mi sed junto a la higuera,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 72).

Ellas

Supuesta forma de un fantasma

—La única pena que tenemos es que no nos hayas visto hasta hoy

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 71).

Una realidad más clara

Un pelo larguísimo

—Porque te estás muriendo

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 70).

Sobre la muerte

Otro arquetipo de la muerte

A la muerte se la mira mal. Casi ninguna persona la quiere ver.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 69).

Un despertar abrupto

Caras de espanto

—¡Ahora no te duermas!

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 68).

Una voz muy querida

Amor de los primeros momentos

El agonizante, vaya usted a saber por qué, supone que su pueblo fue engullido por la necesidad.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 67).

Cromatismo

Imagen arquetípica de la muerte (asunto equivocado)

La muerte y los muertos dominan hoy a la gente del Paseo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 66).

Consciencia de la muerte

Una mujer dormida

Se ve hermosa,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 65).