Bullicio

—Sardinasenadobo, boqueronesenvinagre —dice—, callosbravaspinchos, caracolesgordosypequeños.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 134).

Pensamientos románticos

esta noche buscará su lecho del cementerio

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 133).

Momentos muy tristes

Fernandín, en el primer parpadeo, se desconoce a sí mismo

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 132).

La individualidad

A ver, cuáles son mis rasgos distintivos.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 131).

Tristeza condensada

¿Dónde estará mi madre?

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 130).

Desde las alturas

Si la difunta abriera los ojos ahora y se aceptara como es,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 129).

El misterio de la existencia

Mirando los delicados ojos dormidos de la difunta Mercedes,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 128).

Un muerto errante

los chorros de luz violeta que despiden tus ojos.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 127).

San Juan Despí, un instituto

(…). Salgo con una gratísima sorpresa, la de ser consciente de que aún existen institutos que conservan la vieja tradición del antiguo BUP y COU, aquellos institutos de Bachillerato que existieron hasta finales de los 90, en los que predominó un obligado esfuerzo de sus alumnos. He podido constatar en este centro que los chavales atesoran cierto nivel, que los nenes están acostumbrados a trabajar, un asunto que han asimilado como algo natural. He mandado deberes a más no poder. La inmensa mayoría los traía hechos. Y sin refunfuñar. Está tan arraigada la costumbre del trabajo en este centro, que incluso los críos castigados a la hora del patio hacen sus tareas, bolígrafo en mano, pese a sus carantoñas, sus pedorretas, los cachondeos intrínsecos a la edad. Ojalá se mantenga muchos años la actual línea docente de este centro. No es normal encontrar un instituto como el que acabo de conocer, sin apenas deterioro (…).

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

Clientes, clientes, clientes…

A Pepín, tras esas palabras, se le encoge el ombligo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 126).

Feos deseos

Hay que templar los nervios y no permitir que hiervan

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 125).

Golpe de desamor

los vecinos asalvajados de la difunta Mercedes

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 124).

Extraños deseos

A Pepín le gustaría dar un paso en falso

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 123).

Comentario político

—¡Siéntate aquí! —le increpa uno de los viejos—, que andas como un tonto.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 122).