Sin sus brazos

Atropello de personas

La hija se aferraba a su pecho, en posición vertical, y agradecía las tiernas palmaditas en la espalda que le ocasionarían un eructo.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Después del sueño» , del libro Cuentos agrios (pág. 25).

Etiquetado , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.