El Espino del olmo seco

Nota: Si pone el cursor en las fotografías, saldrá un globo con un pequeño comentario.

Descubro, en su jardín, el olmo seco al que Machado dedicó un poema totalmente impresionado por el verdor de una ramita nacida de la muerte, con aquel derrotado final: «Mi corazón espera / también, hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera».

Fragmento perteneciente a
SORIA
y a
DIETARIO EN RED 2011-2012

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