El bestia

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Oye, permíteme que te proponga hacer las reuniones de tutores en privado, no en la sala de profesores. El motivo es que siento vergüenza ajena. Ayer, por ejemplo, aparte de volver a pronunciar el verbo “estrés”, aparte de aludir por enésima vez a mi “rabo”, mencionaste la palabra “tensión”. Como comprenderás, esos asuntos no son algo que puedan interesarle a ningún profesor que esté por allí y, mucho menos, a ningún niño que pueda aparecer, como aparecen, por la sala de profesores. En privado (las reuniones se hacen en privado) puedes decirme lo que quieras o, como tú mismo dirías, puedes decirme “lo que te salga de la punta el rabo”. En privado no sentiría vergüenza ajena.
Ya me dirás algo a lo largo del día, o por e-mail.
Saludos.

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Fragmento perteneciente al libro Dietario en Red 2011-2012

En los dientes de la noche

En los dientes de la noche es una historia de pesadilla. Su protagonista es una adolescente que padece de obesidad. No existe ningún tipo de compasión por ella dentro de la atmósfera inquietante y violenta en que se mueve. Pese a todo, la compasión es algo de lo que ella misma carece. En esta historia de tenso andamiaje vemos que el destino puede ser cruel con ciertas personas, unas personas que, por otro lado, no están exentas de crueldad, con lo que el pez se muerde la cola siempre hacia el abismo.