Nochevieja

El viejo profesor, el último día del año, se levanta a las cinco y media de la madrugada. Tiene ganas de escribir. No escribe desde el 23 de diciembre, el día del cólico hepático. Y no es porque no le hayan apretado las ganas, sino porque no ha contado con el tiempo suficiente para hacerlo: sus dos novias, que lo llevan de cabeza, de un lado para otro, como un zarandillo, siempre  con la caricia pronta y los besos desbordados. Todo un placer que desgasta la suela de sus zapatos desde hace ya más de tres semanas, un placer dentado que empieza a inflar su vacío globo de los remordimientos. Y hoy es Nochevieja.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor

Una tristeza portentosa

Tan sólo derramó una lágrima, muy redonda, muy llena y biliosa.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 32).

Vacaciones de Navidad

El viejo profesor sale volando de su instituto, camino de casa, como viene haciendo desde el primer día, allá por el lejano mes de enero de 2002. Le baila cierta sonrisita en el estómago, no sólo en la cara. Sus pasos, en dirección al aparcamiento, no dejan de recordarle que ya tiene las vacaciones de Navidad.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor

Hoy, dos títulos míos gratis

Hoy, formando parte de kdp select, una promoción global de Amazon, que dura veinticuatro horas, cualquier lector puede descargarse, gratis, dos títulos míos que he elegido. Uno es Soria, la crónica del viaje que hice el pasado mes de julio; el otro es Calafell Playa, un relato que pertenece al libro de cuentos Trenzado de homicidas.

Tras hacer capturas de imagen, el asunto se anuncia así:


¡FELIZ LECTURA!
(recuerden que la cosa dura veinticuatro horas)

Cierta inquietud, con viento

Un cielo violeta, bajo una amanecida de domingo, la del 18 de diciembre.  Recién abofeteado por la fuerza del viento, el viejo profesor abre la puerta de su casa. Piensa que parece un zarandillo.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor

Amor y viento

Es la mañana de un sábado, la mañana del 17 de diciembre. Son las ocho menos cuarto, y con bocanadas de aire frío en la calle. El viejo profesor, tras sentarse en el sofá de su casa, habiendo encendido poco antes la estufa y el portátil, nota su conocido ensanchamiento de caderas después de varias horas de amor entusiasta.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor
.

Levitación, portentos

Antes de preguntarse por los motivos de aquel helado vértigo, a Salvador se le evaporó la mente. Vio que se empequeñecía su calle, que durante su ascenso irrefrenable se hacían diminutas las viejas azoteas.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 31).

Espaguetis

Como pasó el día tumbado en la cama, aislado de los estragos del mundo, los espaguetis que se llevaba a la boca, ya entrada la noche, representaban su desayuno, su comida y su cena, como en múltiples ocasiones.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 30).

De fiesta y con suerte

El viejo profesor, tras cinco días completos y consecutivos de fiesta, llega a la conclusión de que está algo confuso. Es un domingo de madrugada cuando entra en su casa del extrarradio de Barcelona. Le parece mentira encontrarse ya a día 11 de diciembre de 2011. Los días vuelan mucho más veloces que antes. Enciende una estufa eléctrica, su estufa de toda la vida. Se sienta en su sofá, su sofá de toda la vida.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor

Agua y prodigios

Surgió una reducida lengua de agua que provenía de debajo de la cama, como si acabara de derramarse un vaso. Poco después, la manta extendida sobre la colcha empezó a hincharse. Se apreciaba la fisonomía ovalada de una cabeza y de unos hombros.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 29).

La boa, el 12 de diciembre

Ya hay fecha de publicación para mi relato BOA PELO CRESPO. Será la primera vez en que una obra mía de ficción salga antes en formato digital que en papel (signo de los nuevos tiempos).

El acontecimiento BOA PELO CRESPO rodará a partir del día 12 de diciembre de 2011.