Agua y prodigios

Surgió una reducida lengua de agua que provenía de debajo de la cama, como si acabara de derramarse un vaso. Poco después, la manta extendida sobre la colcha empezó a hincharse. Se apreciaba la fisonomía ovalada de una cabeza y de unos hombros.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 29).

Etiquetado , , , , , , , , , .Enlace para bookmark : permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.