Mala sangre de la muerte

El agonizante no puede dar crédito a su suerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 160).

Cruzando a la otra dimensión

Dejemos en paz a la muerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 159).

Dominio del más allá

El cielo da un tumbo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 158).

Dos amigos

Casi todos los muertos se conocen

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 157).

Sobre la poesía

El poeta necesita endulzar su congoja.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 156).

Lúgubre encuentro

Es muy posible que los sueños torturen esta noche a Fernandín

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 155).

Frente al cementerio

El descampado del cementerio, tras una tormenta como la de hoy, disfruta de una mansedumbre ejemplar.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 154).

Inmediato futuro

“Así te dieras un tropezón y te saltaras los sesos”.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 153).

Hora del retiro

Los granizos ya sólo forman parte de la memoria.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 152).

Un mal cliente

Sus hijos todavía no lo odian, sólo lo temen.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 151).

Tormenta de granizos

sale por pies, despavorida, ante la imprevista avalancha de granizos como piedras

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 150).

Titulación de abuelos

con sus ya inamovibles cincuenta y cinco años, rolliza, tetona, tontiloca.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 149).

Desbordante trasiego

—¡Hijoputa —dice—, que te voy a partir la boca!

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 148).

Un novio fallido

Tiene las marcas de su silla señaladas en el culo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 147).

Un niño maltratado

le arrea tal mamporro que el crío sale despedido.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 146).

Retrato de un hombre malvado

—Tú, en esta vida, vas a ir de puto culo si mueves las manos así.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 145).

Ajetreo, movimiento

—Muchacho —dice—, estos caracoles no tienen cuernos.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 144).

Un retrato de estudiante

El robusto caballo del Cid, mi platónico amor.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 143).

Deseos de tormenta

Usted desea morirse.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 142).

De tú a tú

Quien tenga más valor, que venga aquí y lo diga.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 141).