Cólera juvenil

Más allá del Malecón sólo transitaba el agua marina, como a escondidas.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Noche de tropiezos y altivez» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 93).

Interior y exterior

Muchas de sus palabras eran temerarias. Cuando se le arriaba más el vértigo de su norte, los topetazos contra las personas de carne y hueso hasta sentaban mal.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Noche de tropiezos y altivez» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 92).

Ofreciéndose al turismo

Oswaldo, tan adolescente y gresca, se quedó pegadito a la calzada.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Noche de tropiezos y altivez» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 91).

La ilusión del cine

El mulato Oswaldo, al salir del cine Habana, se rascaba el cuello graciosamente.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Noche de tropiezos y altivez» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 89).