Camino de Madrid

Su paso fue firme, cuando caminó por las aceras de escarcha; su voz se amansó serena, cuando compró su billete de metro que lo transportaba a la estación de Sants.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«La molondra de don Peliforte» , del libro Cuentos agrios (pág. 95).

Presencia eterna

Nunca cayeron en la cuenta de que yo poseo un corazón como todos, con su mala bestia agazapada.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 79).

Puntos vulnerables

Hipopótamo puede pintarse como un hombre excesivamente malvado, cejijunto, de prominente barriga, de abultados brazos, de malolientes y constantes sudores, de casi dos metros de altura.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 71).