Un putero

Puteros

—¡Se terminaron, putero!

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 86).

Durante el recreo

El niño Alfredo también ama a la niña Margarita. ¿Que por qué? Pues porque es la más guapa de la clase.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Anhelos y luces» , del libro Cuentos agrios (pág. 41).

La primavera…

Suicidio en la secta Heavenis Gate

Las primeras golondrinas de la temporada le regalaron sus ruidosos cánticos,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 118).

¿Delirios?

Delirios

—Hoy los niños no se van al colegio. Hoy nadie sale de aquí. Están ahí fuera.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 116).

Ricardo Costa, despedido por malo

Con los relojes a pares, ¿será uno de ellos el de lujo regalado?

¡Que echan a Ricardo Costa! Aquel talle impecable de chulapón para mi pueblo, de lechuguino para el profesor de latín. ¡Que echan a Ricardo Costa! Su presunto tejemaneje corrupto de político corrupto todavía joven, fiestero, de habilidad fonética, perfumado de lujazos. ¡Que lo echan! Se nubla el cielo. Retumba el naranjal. Rueda la

Publicado bajo el epígrafe de Artículos dominicales, en Dietario en Red, el 11 de octubre de 2009

Ricardo Costa, observando en tienda el Infiniti que parece ser le regalaron por sus favores políticos

Ricardo Costa, tras el accidente con el coche presuntamente corrompido

Ricardo Costa, despedido por malo pertenece al libro Artículos fronterizos