Un putero

Puteros

—¡Se terminaron, putero!

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 86).

Alaridos

—Parece usted un animal de los más idiotas… Se terminaron los alaridos en su piso, ¿vale, señor Julián? Se terminaron los insultos, que se pueden escuchar hasta en Mallorca.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 85).