El bar California, los camareros

Un cuadro de Francisco Ribera

Los camareros del California todavía viven, arrugados como una pasa, nonagenarios.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 35).

De bares, y con pijama

Pelos de loco

Dejó la manta en su cama. Entró al baño. Se vistió sin ni siquiera desprenderse del pijama

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 34).

Cansancio de vivir

Entraron. Del interior de la manta fluyó una mano perezosa.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 33).

Agua y prodigios

Surgió una reducida lengua de agua que provenía de debajo de la cama, como si acabara de derramarse un vaso. Poco después, la manta extendida sobre la colcha empezó a hincharse. Se apreciaba la fisonomía ovalada de una cabeza y de unos hombros.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 29).

Hora de descansar

Las frases van y vienen, como el nubarrón indeciso de las afueras.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 111).