Perfume de mujer

Perfume de mujer

Parece, señor Inspector, que esto de matar puede crear adicción cuando maduran y se olvidan las primeras conmociones.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 82).

Desconfianza

Imagen de desconfianza

Qué asco me dio pensar que otro cipote había hurgado por allí.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 79).

Aferrarse a la confianza

Un gesto de confianza

Me acerqué a la puerta del dormitorio, más muerto que vivo.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 77).

Los teléfonos indiscretos

La importancia de un teléfono

Me escamó que dijera, poco antes de colgar, y aflojando la voz: “Mañana, aquí”.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 76).

La espera

Gran nariz

A ver, a ver qué nuevas trae la Isa. A ver qué dice. A ver qué hace.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 73).

Triste imagen

Cuernos

Ella sonreía al fulano. Se notaba que se encontraba más a gusto que Dios. A veces le acariciaba una manita a la criatura. A mí, Juan, a mí me dieron ganas de cagar. Se me puso el cuerpo descompuesto. Me dio un miedo de dos pares de cojones.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 72).

¿Adulterio?

Adulterio

Cariño, ¿crees que las situaciones que plasman estas hojas las puede experimentar cualquiera?

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 71).