Capitán de la Armada española

El traidor Gonzalo de Pineda deliraba, abandonado por los suyos, en la espesura de una selva advenediza.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Noche de tropiezos y altivez» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 87).

El poder de las sectas

Una imagen simbólica de las almas

El camillero hubo de ayudarla a levantarse.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 117).

¿Delirios?

Delirios

—Hoy los niños no se van al colegio. Hoy nadie sale de aquí. Están ahí fuera.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 116).

¿Fenómenos paranormales?

Formas extrañas

—¿La has visto?

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 114).

Dramática rutina

Lope de Vega

Todavía no he conseguido emular las gestas de Lope de Vega, poeta y sacerdote,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 33).

Demasiado nivel

Rompecabezas

«¿Comprenden?». «No, profe, eso no mola». «Ya saben, el léxico que juega al escondite, a pillarse los bigotes, ¿comprenden?».

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 32).

También con Ramón Gómez de la Serna

Ramón Gómez de la Serna

Don Ramón Gómez apura el tiempo y me dice, cachondo, que los negros tienen «el

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 29).

Mal camino

Una metáfora del desprecio

La distingo. No puede ser. Me divisa con un gesto muy severo. Yo diría que me maldice. El hecho es evidente.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 27).

En otro bar

¿Un váter de bar?

—Espérame un momento, que voy a echar una meada.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 15).

Por la noche

San Sebastián, por la noche

El rubiasco alargaba sus pisadas como si nada. Otra callejuela. Una sirena muy distante. El rostro sin novedad de los transeúntes.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 14).

En un bar

Puerta abierta para el delirio

—Caballero, ¿se encuentra bien?
—Sí, por supuesto.

El camarero se justificó, carraspeó en su soflama.

—Parecía como acalorado.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 13).

Bajo la lluvia

Lluvia en la ciudad

No hallaba la postura adecuada refugiado dentro del abrigo. Los cascajos del escalofrío siempre alcanzaban su hueco, estremeciéndolo.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 12).

En la playa de La Concha

Playa de La Concha, San Sebastián

La islilla reverberaba de frescura, exigía ideas frescas.

—¡Yo qué sé!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 11).

Delirios

Placa de la Guardia Civil

—A sus órdenes.

La fortaleza de Segis, enconada, resquebrajó el teléfono al colgarlo.

—¡Cabronazos!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 10).