Síntomas, en iBookstore

SÍNTOMAS, relato perteneciente a Trenzado de homicidas, disponible en iBookstore.

Ebook Síntomas, de Antonio Gálvez AlcaideSÍNTOMAS es la historia de un atormentado efecto rebote, la historia de un adulterio ajeno, narrado desde la sospecha hasta la evidencia, sobre la que el protagonista se siente tan identificado que le manda nota del asunto a su esposa e incluso a su posible amante. La ironía del destino no puede resultar más evidente, junto con la hipocresía de las personas tenidas como intachables, como normales, y que son el plato común de la rutina de todos los días. SÍNTOMAS es un relato que pertenece al libro de cuentos TRENZADO DE HOMICIDAS.

SÍNTOMAS
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Dedos

—Gracias, mi cielo… Oye, ¿dónde tienes los dedos de esta mano?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 76).

La playa

Una ola rompiendo en la playa

—El agua de mi cerebro la escucho siempre.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 75).

Miedos

Pensó en su torpeza. Pensó que sobraba. Pensó en la chica maravillosa. Pensó que todo lo hacía mal. Pensó en los miedos del futuro.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 47).

Atenta entrevista, triste

—¿Y por qué tienes ganas de llorar? ¿Qué te pasó?
—Todo está muy triste y muy feo. ¿Tú no te das cuenta de eso?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 42).

El bar California, los camareros

Un cuadro de Francisco Ribera

Los camareros del California todavía viven, arrugados como una pasa, nonagenarios.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 35).

De bares, y con pijama

Pelos de loco

Dejó la manta en su cama. Entró al baño. Se vistió sin ni siquiera desprenderse del pijama

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 34).

Haciendo memoria

Mire usted, don Peliforte, nombre en obvia decadencia, se apellidaba de los Palotes y Cascanueces.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«La molondra de don Peliforte» , del libro Cuentos agrios (pág. 91).

Una realidad triste

Noche de desvelo

Contraía la frente, apretaba las quijadas como si pretendiese llorar en voz baja.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En los dientes de la noche» , del libro Cuentos agrios (pág. 54).

Consideraciones varias

Calvicie

No creo yo que esta maniobra se haya reproducido en mi cama. La hubiera notado. Bueno, no sé qué pensar. Yo ya no sé qué pensar.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 75).

En un bar

Puerta abierta para el delirio

—Caballero, ¿se encuentra bien?
—Sí, por supuesto.

El camarero se justificó, carraspeó en su soflama.

—Parecía como acalorado.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 13).

Bajo la lluvia

Lluvia en la ciudad

No hallaba la postura adecuada refugiado dentro del abrigo. Los cascajos del escalofrío siempre alcanzaban su hueco, estremeciéndolo.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 12).

En la playa de La Concha

Playa de La Concha, San Sebastián

La islilla reverberaba de frescura, exigía ideas frescas.

—¡Yo qué sé!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 11).

Delirios

Placa de la Guardia Civil

—A sus órdenes.

La fortaleza de Segis, enconada, resquebrajó el teléfono al colgarlo.

—¡Cabronazos!

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 10).

Difícil respuesta

Interrogantes muy vitales

Observaba la puerta sin pensar en cosas claras, sin pensar, con las quijadas entreabiertas, sin beber ya, sin moverse ya, con la puerta iluminada en sus pupilas rectangulares, verticales, mientras la noche se expandía.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 9).

Muerte cercana

Etarras

—Sí, por qué.
—Porque lo acaban de hacer picadillo en Bilbao, junto a un teniente y varios rasos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 8).

Entorno amenazante

El miedo

Una inmensa nube de tormenta, con ojos como fauces, raía el azul diáfano del cielo. Se cimentaba con violencia, instalaba sus sacos de pedrería helada, sus aguas granizadas. Los relámpagos mostraban sus múltiples ojos para que las personas de la calle conocieran el rostro de las almas atormentadas: unas fauces amortiguadas por la quemazón del rayo y la Goma-2 de los truenos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 7).

E-mail de Horacio Vázquez-Rial (editorial Poliedro)…(149)

Bonita imagen sobre el triunfo

(…) Pero resulta que también soy editor.  (…).

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 155).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Figura retórica: imprecación…(56)

furia

Oye, Inkisidor, ni siquiera respetas a tu madre fallecida. (…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 63).

Nota del autor:
Vuelvo a recordar que todos los mensajes de la novela dirigidos a personas, tanto con seudónimos como con nombres propios, se reprodujeron en el ámbito de la realidad. Se dirigieron a personas de carne y hueso. Muchas conocidas; otras, en la máscara de un seudónimo. Vuelvo a recordar que buena parte de esta novela se asienta en lo que más o menos se denomina “interacción multimedia on-line”.

Nueva York…(11)

5_mayo

Dieciocho años ya. Hoy es 30 de octubre, mi cumple. Sospecho que la depre me acecha. Aquí tengo la foto de una paloma.

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 19).