Como ositos de peluche

Ositos de peluche

Las risas y los juegos giraron por toda la vivienda como ositos de peluche ensalzados, apretados.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 104).

Un bendito

Pensó que a un bendito se le debía todo el respeto posible, que no se le podía gritar ni de lejos ni de cerca, ni desde la distancia del váter.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 103).

Dientes

—¡Ah! —continuó Salvador—, se me olvidó enseñarte cómo me bailan los dientes desde hace mucho tiempo, muchísimo tiempo.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 80).

La calle Escudellers

Salvador vivía en Barcelona, en el número 57 de la calle Escudellers.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 15).

En los dientes de la noche

En los dientes de la noche es una historia de pesadilla. Su protagonista es una adolescente que padece de obesidad. No existe ningún tipo de compasión por ella dentro de la atmósfera inquietante y violenta en que se mueve. Pese a todo, la compasión es algo de lo que ella misma carece. En esta historia de tenso andamiaje vemos que el destino puede ser cruel con ciertas personas, unas personas que, por otro lado, no están exentas de crueldad, con lo que el pez se muerde la cola siempre hacia el abismo.