El día aquel del cementerio, en iBookstore

EL DÍA AQUEL DEL CEMENTERIO, cuento perteneciente a Relatos del fuego sanguinario y un candor, disponible en iBookstore.

Ebook El día aquel del cementerio, en iBookstoreEL DÍA AQUEL DEL CEMENTERIO es una historia de amor y de odios sin límite. En EL DÍA AQUEL DEL CEMENTERIO una mujer escarba una fosa por comprobar si en ella está enterrado su novio. EL DÍA AQUEL DEL CEMENTERIO es un cuento que pertenece al libro RELATOS DEL FUEGO SANGUINARIO Y UN CANDOR.

EL DÍA AQUEL DEL CEMENTERIO
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Agonía y torpe renacer, en iBookstore

El ebook Agonía y torpe renacer, el inicio de la novela El Paseo de los Caracoles, disponible en iBookstore.

Ebook Agonía y torpe renacer, de Antonio Gálvez Alcaide, en ibookstoreAGONÍA Y TORPE RENACER
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Trenzado de homicidas, nº 1

Tema Amazon. Muchas veces reconforta el sentido deportivo de la vida. Me complace comunicaros que mi libro de relatos titulado TRENZADO DE HOMICIDAS es, en este momento, número 1 en ventas en Japón, en la categoría de libros de cuentos.

Muchas gracias.

Una vieja de la calle Escudellers

—Qué valiente. Menuda lección me dio la vieja —se dijo mientras subía las escaleras de su edificio—. La vida, la gente que encaja en la vida. Y los que se mueren. Hoy jueves, la muerte sigue mis pasos.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 91).

La muerte

Después le dio la espalda a los acontecimientos, escuchó la estrepitosa sirena de la ambulancia que se perdía, y pensó que la muerte, aquella tarde, le seguía los pasos.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 90).

En la Rambla de Barcelona

Rambla de Barcelona

Se volvieron. Comenzaron a alejarse. Poco a poco se confundieron entre la gente que deambulaba Rambla arriba.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 89).

Su esposa

Un espectro

Al otro lado de la Rambla, justo enfrente, a unos quince metros, descubrió a su esposa fallecida, muy cerca del bordillo donde encontró la muerte.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 88).

Una tristeza portentosa

Tan sólo derramó una lágrima, muy redonda, muy llena y biliosa.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 32).

Pesadilla y realidad

—Llamaste a Dios. Vengo yo en su representación. No creo que te moleste.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En los dientes de la noche» , del libro Cuentos agrios (pág. 53).

Cayendo en picado

La metamorfosis aglutinó todas las grasas de sus pesadillas.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En los dientes de la noche» , del libro Cuentos agrios (pág. 52).

Lo que ocurrió después

Siempre baja y descansa entre las flores mojadas, las mismas flores que nunca renuncian a llorar su rocío.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Anhelos y luces» , del libro Cuentos agrios (pág. 43).

Así lo hicieron

Desde sus alforjas se rizaba un humo violeta

Fragmento perteneciente a
UNA NIÑA PERDIDA EN EL MAR.
RELATOS DEL FUEGO SANGUINARIO Y UN CANDOR
.

La primera nostalgia

—Niño hombrón, ¿en qué piensa?

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Primerizo en brasas» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 76).

El mejor de los mejores

—Y acuérdese de tumbarlo cuando le clave el cañón en la tripita. Así, seguro que atina.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Primerizo en brasas» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 74).

Un pura sangre

—Pero abandonarle, chico, es cagarse encima de una mina repleta.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Primerizo en brasas» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 75).

Sentimiento de soledad

La tarde, como de costumbre, masacraba las corduras

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Primerizo en brasas» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 72).

Dos mundos en uno

—Una hormiguita para mí, y un chinito también —dijo sin saber muy bien por qué.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Primerizo en brasas» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 70).

Palabras y silencios

Sé que me escuchan, por mucho que me parezca extraño.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 30).

Un adiós y un encuentro

Con el aire impregnado de agua, diviso, desde las alturas

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 170).

Unas noticias

Su mujer, abuelo…

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 169).