Mi antiguo Quijote, también en papel

Desde el pasado día 12 de diciembre,
está disponible mi adaptación parcial,
al castellano moderno, del Quijote, en formato papel.
Se titula así:

Don Quijote de la Mancha. Capítulos escogidos

Puede adquirirse tanto en formato papel como en eBook.
Su dimensión en papel es de 14 x 21,5 cm.
Tiene 274 páginas.

Don Quijote de la Mancha

Portada de la edición, en formato papel, de Don Quijote de la Mancha. Capítulos escogidos. Adaptación al castellano actual.

DON QUIJOTE DE LA MANCHA. CAPÍTULOS ESCOGIDOS es una adaptación al castellano actual del escritor barcelonés Antonio Gálvez Alcaide. Esta edición refleja el prólogo que Cervantes escribió en la primera parte del Quijote, de 1605; y en la segunda, de 1615, así como diez capítulos de ambas partes de la obra. Los capítulos son los que se mencionan a continuación.
De la primera parte: el capítulo 1 (el de la descripción de la locura de don Quijote), el capítulo 7 (el de su segunda salida, ya con Sancho Panza), el capítulo 8 (el de los molinos de viento), el capítulo 9 (el del combate con el vasco), el capítulo 20 (el de los batanes), el capítulo 21 (el del yelmo de Mambrino), el capítulo 22 (el de los galeotes), el capítulo 25 (el de la penitencia amorosa en Sierra Morena), el capítulo 31 (el de las noticias de Sancho sobre Dulcinea), y el capítulo 44 (el de los sucesos en la venta con don Luis).
De la segunda parte: el capítulo 3 (el de don Quijote como personaje famoso), el capítulo 10 (el del encuentro con Dulcinea, en el Toboso), el capítulo 23 (el de la cueva de Montesinos), el capítulo 29 (el del barco del río Ebro), el capítulo 41 (el del caballo Clavileño), el capítulo 48 (el de la señora doña Rodríguez), el capítulo 62 (el de la cabeza encantada), el capítulo 64 (el del Caballero de la Blanca Luna), el capítulo 73 (el de los agüeros), y el capítulo 74 (el de la muerte de don Quijote).
El goce que produce leer a Cervantes en la lengua española del siglo XXI, sin necesidad de aclaraciones textuales, es una experiencia nueva que el lector hispanohablante no puede descartar. Más claramente que nunca se encontrará con los componentes de la primera novela moderna.