Nochevieja

El viejo profesor, el último día del año, se levanta a las cinco y media de la madrugada. Tiene ganas de escribir. No escribe desde el 23 de diciembre, el día del cólico hepático. Y no es porque no le hayan apretado las ganas, sino porque no ha contado con el tiempo suficiente para hacerlo: sus dos novias, que lo llevan de cabeza, de un lado para otro, como un zarandillo, siempre  con la caricia pronta y los besos desbordados. Todo un placer que desgasta la suela de sus zapatos desde hace ya más de tres semanas, un placer dentado que empieza a inflar su vacío globo de los remordimientos. Y hoy es Nochevieja.

Fragmento perteneciente a las memorias noveladas de la serie El viejo profesor

En un rincón oscuro

Recuerdo que escribí, desde la emoción, En un rincón oscuro. Una situación nada aconsejable, sobre todo por la cantidad de correcciones posteriores, con la mente ya fría.

Pronto amanecerá

incluso orita cuidadosa de magullarme

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 51).

Y llegó

que obre Dios de una vez por todas

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 50).

Viéndosela venir

Cualquiera lo diría, siempre encuerada en mi casa

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 49).

La historia de unos dedos

Maldita sea la hora aquella en que aterricé por estas putas tierras

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 48).

Mal por dentro y por fuera

Muy prontito mi corazón se debe de partir

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 47).

El pasado

Parece que la esté viendo allá encimita de la loma

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 46).

Esperando el amanecer

Acá me muero con mis pensamientos, y con este frío de los hielos del carajo.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 45).

Inquietante declaración

Una imagen que simboliza el paso de la vida a la muerte

Reconozco que me estoy acojonando. Las palabras de esta chica contienen ciertas inclinaciones sobrecogedoras.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
.