La ley de la tierra

Las burbujas de aquellas aguas provenían de las ramas de los cipreses.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 138).

A fondo en el más allá

Mi vecino se cuela por la ventana abierta de un tercer piso

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 137).

Alma y cuerpo

Allá va el coche fúnebre, seguido de un tropel de automóviles.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 136).

Pensamientos románticos

esta noche buscará su lecho del cementerio

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 133).

Tristeza condensada

¿Dónde estará mi madre?

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 130).

Desde las alturas

Si la difunta abriera los ojos ahora y se aceptara como es,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 129).

El misterio de la existencia

Mirando los delicados ojos dormidos de la difunta Mercedes,

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 128).

Un muerto errante

los chorros de luz violeta que despiden tus ojos.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 127).

Un veto inexplicable

El agonizante contempla el espectáculo con dificultad.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 117).

Nieve en verano

La madre del agonizante mira a la abuela, y después hacia los inmutables ojos de la muerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 116).

Un retorno portentoso

El agonizante acepta la certeza de los hechos

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 115).

Preocupante necesidad

Dos conejicos, un cochinillo, cinco gallinas y un gallo son los animales del corral que vuelven a la vida

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 114).

Primerísimos recuerdos

La joven madre del agonizante, con sus veinte años, viste de luto.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 113).

Preciosa compañía

La ventana entreabierta del agonizante

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 112).

Hora de descansar

Las frases van y vienen, como el nubarrón indeciso de las afueras.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 111).

Fascinante más allá

Bucólica representación de espíritus

—¡Buenas tardes, y buen provecho! —dicen, casi al mismo tiempo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 107).

La importancia de una madre

Preciosa figura maternal

¿Dónde estará mi madre?

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 106).

Misterios opacos

Tópica representación de almas en pena

Con esto quiero decir que algunas personas logran verme y tratarme como si fuese un hombre cualquiera.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 105).

Alarmada conversación

Una representación de Dios

—¿Dios? —me extrañé

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 104).

El otro mundo

Restos humanos

O se sumergen si sus tumbas se alojan bajo tierra, a fin de averiguar qué queda de sus restos.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 103).