Un edredón de plumas

edredon pluma

—Ya has comprado este edredón. ¿Una tele? ¿Para qué?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 132).

Ideas

idea

—Todas tus ideas son desgracias —dijo Salvador.
—Claro, desgracias —confirmó Fede—, es lo que hay en la calle.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 118).

Policía municipal

policía municipal—La municipal oye un clic sobre la mesa, levanta la vista y ve, a un palmo, una navaja cerrada, chorreando sangre a tope, chorreando mucha sangre a tope.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 117).

En el sofá

sofa

—Algo que puede parecer una pirula, en su boca hace gracia. Nunca malrolla mi colega. Es un genio de veintisiete tacos, sólo cinco más que los cuatro que estamos aquí sentados en este sofá. ¿Queréis saber por qué se volvió loco por su piba?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 116).

La sábana santa de Turín, de nuevo

Rostro de Jesucristo en la denominada Sábana Santa de TurínAunque Fede ya estaba avisado, descubrió las manchas de la pared y el techo sin conseguir un mínimo grado de disimulo. Le desconcertaron sus formas inequívocas, rigurosamente exactas a las del Cristo yacente de la Sábana Santa de Turín.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 115).

Otro viejo, la vejez

—Yo soy muy viejo para ti —dijo Salvador repentinamente.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 114).

Como la seda

felicidad

El domingo transcurrió —como suele decirse— como la seda. Sólo se apreció en Salvador un hueco intrincado, que Magdalena alisó de inmediato. Los graves lances recientes coleaban.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 113).

Felicidad

Imagen de la felicidad

¡Qué de puta madre! Esta vida que llevo es de puta madre.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El itinerario» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 55).