Una declaración de amor

Luego se secó con una toalla algo tiesa que le raspó la piel.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 52).

Violencia de género

Sobre violencia machista

Y se topó con un ojo absolutamente ensangrentado, de rubí intenso, enardecido por los destellos que le procuraban las lágrimas.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 51).

Palabras

No prestó la más mínima importancia a las palabras que acababa de murmurar, unas palabras que tan sólo significaban un disparate más de los muchos que barajaba su mente.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 48).

Desvaríos

Uno de los gestos del desvarío

—No levantemos la voz… los críos.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 107).