Pronto amanecerá

incluso orita cuidadosa de magullarme

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 51).

Y llegó

que obre Dios de una vez por todas

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 50).

Viéndosela venir

Cualquiera lo diría, siempre encuerada en mi casa

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 49).

La historia de unos dedos

Maldita sea la hora aquella en que aterricé por estas putas tierras

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 48).

Mal por dentro y por fuera

Muy prontito mi corazón se debe de partir

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 47).

El pasado

Parece que la esté viendo allá encimita de la loma

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 46).

Esperando el amanecer

Acá me muero con mis pensamientos, y con este frío de los hielos del carajo.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 45).

Larguísimo viaje

El agua llevó a sus dientes los granitos de la tierra templada

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 41).

Llega la hora

La resbaladiza piel de la negrita Paragua

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 40).

Abrazados a la esperanza

mientras el plomo le silbaba por encima de su cara

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 39).

Angustiado precedente

Desde entonces a Zacarías lo llamaron el niño hampón.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 38).

Frenética emboscada

Allá se hacinaron unos encima de otros.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 37).

Vidas truculentas

Como se sabe, el fatídico error del indiano Zacarías fue ver por primera vez a la negrita Paragua.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 36).

Pasiones amorosas

El error del indiano Zacarías fue haber llegado, con su peonada, a la mismita raya que separa Venezuela de Colombia.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El indiano Zacarías» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 35).

Besos, besos

Mis besos se ahogan

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 31).

Palabras y silencios

Sé que me escuchan, por mucho que me parezca extraño.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 30).

Muy mal encuentro

Y añadió: ya veo que no se te da nada meterte en un pudridero.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 29).

Muy penosa búsqueda

Parecía triste. Sus ojos cerrados y sus cejas mantenían el arco de los tristes.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 28).

La fuerza del amor

De repente me hallé con un despojo dentro de una sábana.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 27).

El poder de la valentía

Pero yo pasé la orilla y ella se hubo de quedar de pie sobre el agua, toda mojadita de espanto e impotencia.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 26).

Drástica decisión

La hermana me dijo que me mataron al novio.

«Fragmento perteneciente al relato titulado
«El día aquel del cementerio» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 25).