Parroquianos y alpargatas

Algo más allá había dos mujeres sesentonas, adiposas y saludables. Ambas calzaban alpargatas, con los talones al descubierto.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 62).

Con el pijama

Un café con leche

Se vistió sin zafarse del pijama, se atusó un poco el pelo, se colocó su viejo abrigo y salió a la calle con la representación vaporosa de Magdalena pegada a sus pensamientos.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 61).