La primera vez, de Caliente, en iBookstore

LA PRIMERA VEZ es el inicio de CALIENTE, una novela de la escritora de 18 años Paz Vega López, seudónimo del escritor barcelonés Antonio Gálvez Alcaide. Disponible en iBookstore.

Ebook La primera vez, inicio de la novela Caliente, de Paz Vega López (Antonio Gálvez Alcaide), en ibookstoreLA PRIMERA VEZ es el inicio de CALIENTE, una novela de Paz Vega López, seudónimo del escritor barcelonés Antonio Gálvez Alcaide.

En LA PRIMERA VEZ ya se discierne claramente la obsesión de Paz Vega López por el sexo y por la literatura. En una página de Internet aparece su concepción literaria, una especie de declaración de principios, al mostrar autores a los que se adhiere o rechaza. En estas páginas narra su primera experiencia lésbica, que se produjo cuando tenía doce años de edad, así como la seducción “sufrida” de uno de sus profesores de 4º de ESO. También se refleja su participación como comentarista en un blog de contenido periodístico de aquellas fechas, el que perteneció al periodista y profesor, afincado en Barcelona, Arcadi Espada. La expectación que provocó la muchacha nada más dar su primer paso en el blog, su triunfo y las consecuencias de su aparición entre sus comentaristas fueron inmediatos: Paz Vega López, personaje de ficción, poseía un alma real entre los mortales.

Sinopsis de CALIENTE:
Paz Vega López nació el 30 de octubre de 1985. Se dio a conocer en 2004, con apenas 18 años de edad, cuando empezó a escribir en Internet su diario personal. Ella misma se presentaba así: “Vivo en Madrid. Últimamente estoy insoportable porque he sacado dos nueves en la Sele, en Lengua y en Literatura. Soy una chica precoz. Y no sólo por mi avidez cerebral. A los 12 años hice el amor con mi mejor amiga y a los 14 me desvirgó un novio de la ESO que sólo me duró un mes. Sí. Soy abiertamente bisexual”.

Paz Vega López también es el seudónimo del escritor Antonio Gálvez Alcaide. Su creador afirma que su personaje fue un experimento unamuniano. Y añade: “Sin entrar en la sobrecarga erótica de esta novela, lo que tiene de testimonio es lo que me resulta más curioso. En alguna medida, Paz Vega López sedujo sin proponérselo a una parte de la intelectualidad barcelonesa y de más allá”. Efectivamente, editores, periodistas y escritores consolidados se sintieron atraídos por Paz hasta el punto de rozar el amor. Muchas personas vivieron dentro de una novela sin sospecharlo. Caliente es la historia de Paz Vega López, una chica vivísima con ínfulas literarias que carga, sin tapujos, contra la literatura española actual, llora con los atentados del 11-M o se entera de la muerte de la novelista Carmen Laforet mientras bebe chupitos de tequila y escribe en su blog momentos antes de trasladarse a la noche madrileña.

LA PRIMERA VEZ
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Policía municipal

policía municipal—La municipal oye un clic sobre la mesa, levanta la vista y ve, a un palmo, una navaja cerrada, chorreando sangre a tope, chorreando mucha sangre a tope.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 117).

Como ositos de peluche

Ositos de peluche

Las risas y los juegos giraron por toda la vivienda como ositos de peluche ensalzados, apretados.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 104).

Y más flechazos

La chica maravillosa se percató de Salvador, de su mirada limpia, de sus barbas cortadas a bocados, de su melena zarrapastrosa; de su mirada otra vez, de su mirada, de su mirada otra vez, de su mirada transparente, pura y dolida.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 39).

Flechazo

Salvador sintió que el templado aliento de una boca de mujer le derretía la helada circulación de su sangre pisoteada.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 38).

Buscando erotismo

La putilla sufre cuando piensa.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 118).

Una propuesta

Gráfico de una propuesta

Empezó a adorarlo como si se tratase de un tótem. Sus sueños se hacían realidad.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 90).