El quid de la cuestión

No lloro de miedo ni de pena. Ocurre que me escuecen los ojos de verle tan iluminado por las lámparas de esta rastrera iglesia.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«La confesión» , del libro Cuentos agrios (pág. 31).

¿Fenómenos paranormales?

Formas extrañas

—¿La has visto?

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 114).

Sombras

Sombras

Pero el aire había cambiado de estrategia,

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El acoso» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 112).