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EL PASEO DE LOS CARACOLES, una cita de cada página, en ABIERTO

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Joan Brossa

Viernes, 25 de Diciembre de 2009 2 comentarios

Joan Brossa, en el instante de la sonrisilla de crío zascandilUn par de horas antes de acudir a la cena de Nochebuena con mi madre —los dos solitarios de la familia—, me desternillo de risa, en mi solitaria madriguera, frente a la televisión; una risa muy placentera y ruidosa, incluso escandalosa, sin maldad. Acabo de desternillarme de risa con la presentación que le hace Joaquín Soler Serrano al poeta visual Joan Brossa, una entrevista que tuvo lugar hace treinta y tantos años, en el programa A Fondo, de buen recuerdo infantil en mi memoria, filetes de lomo sabrosamente engrasados en mi paladar.

Resulta que yo me hallaba acomodado en el sofá, a oscuras, a la expectativa, dejando transcurrir la musiquilla inicial del programa, que siempre vuelve a trasladarme a la niñez, cuando repentinamente, como de costumbre, sale el trajeado periodista Soler Serrano, grandote, oblongo, como un militar de la Antigua Roma, el general Galba, según Josep Pla. Otra vez el simpatiquísimo Soler Serrano, en otra presentación de las usualmente tremendas, con su carácter enfático, con su talento y facilidad en la suelta de adjetivos ditirámbicos, apabullantes.

Como no encuentro desperdicio, aquí traslado el manejo literal que el simpatiquísimo y renegrido Soler Serrano llevó a cabo en su fantástica presentación:

«Vamos a intentar subirnos por un rato en el mundo fascinante de Joan Brossa. Joan Brossa, que es un hombre de una enorme versatilidad. Es un gran poeta. Es un poeta múltiple, disparada su sensibilidad hacia campos y caminos muy variados. Es un hombre de una poesía insidiosa y violenta en ocasiones. Es un hombre de una poesía revulsiva. Tiene también, por otra parte, sonetos que son de una rara perfección. Es al mismo tiempo el hombre de los poemas visuales. Es el gran autor de un teatro que rompe un poco con las estructuras del teatro clásico. Es, en definitiva, un conquistador, un experimentador, un hombre que está siempre en la línea del más allá de lo posible».

¡La Virgen! ¡Menuda presentación! He de confesar que mis carcajadas estallaron prácticamente al arrancar el discurso de Soler Serrano. Cuando terminó su primera línea, al pronunciar el nombre del poeta, tras el adjetivo «fascinante», apareció un primer plano del poeta, que fue recibido por mis aburridos ojos como un cañonazo. De golpe y porrazo, con el inicio, con las laudatorias palabras «poeta múltiple», al poeta se le escapó una breve sonrisilla de crío zascandil, que yo recibí como flechazo de ardiente júbilo. Instantáneamente, en el rostro de Joan Brossa vi al hombre del bar de abajo, un hombre sencillo que suele estar en el umbral de la taberna con una cerveza en la mano. Vi a un hombre de simples ropajes, en contraste con las flamantes telas del periodista. Vi a un hombre refugiado en unas gafas negras, graciosamente bizco y como en Babia. Evidentemente, mis carcajadas aumentaron con los geniales adjetivos, de potentísima fonética, del irrepetible y maravilloso periodista, al mismo tiempo que descubría los dientecillos del poeta, totalmente picados, comidos, podridos, a un paso de convertirse en arena negruzca, penosa circunstancia bucal muy recurrente en la turbamulta de mi barrio… Joan Brossa, el poeta de los sonetos reglados, de las dificultosas sextinas; el poeta de las letras que se quiebran y forman dibujos anecdóticos y abstracciones.

Me ha caído muy bien este hombre, pese a sus hechuras de cuco. A lo mejor algún día me acerco a su obra.

*

—Mama, acabo de reírme a carcajadas, digo a carcajadas, con una entrevista que le han hecho a un poeta.
—Pues yo no me río así desde hace años. No hay nada… No sé…

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

La mala suerte de Cervantes

Domingo, 8 de Noviembre de 2009 2 comentarios

Presumible retrato de CervantesDe nuevo el desgraciado espíritu de Miguel de Cervantes erizándose triste frente a mis ojos, en mi silenciosa madriguera, por las emigradas aulas de Bachillerato. Qué mala suerte tuvo Cervantes a lo largo de su vida. Qué gran ejemplo de resignación benigna. Qué gran horno crematorio su hígado, que convertía en cenizas la mala sangre de la vida. De nuevo el vivo fantasma de Cervantes bajo el colchón de mi cama, la tierna sonrisa de su punzante tristeza, su constante pleitesía a una pluma sin recompensa, a unas letras totalmente insertas en la negra sombra de su miserable vida sin suerte. La vida. La muerte. Una muerte. Un nacimiento. Murió el conquistador Hernán Cortés en 1547. Nació Miguel de Cervantes en 1547. El ciclo de las personas que dejan su nombre, como grabado a fuego, en la solitaria y estrecha senda de la posteridad. Cervantes, y su mala suerte como inmortal consejera. Cervantes, nada menos que en los tercios de Nápoles, con sus veintitantos años, con su mala suerte como negra sombra, como fiel compañera. La batalla naval de Lepanto contra los turcos, en 1571. Y Cervantes ardiendo en calentura, negándose a quedarse rebajado en la cámara de una galera. Salió a luchar como todos, en plan suicida, pero con la mala suerte de sus fiebres a cada paso. Un arcabuzazo le dio en el pecho; y otro, lo dejó manco, asuntos que ocurrían casi todos los días. Al poco se encontró con que su paga tuvo ese mes cuatro ducados más, dado su valor suicida. Sí, la acojonante suerte de Cervantes de nuevo frente a mis ojos, como una negra sombra que se repite cíclicamente trayéndome el fantasma del desgraciado escritor, para notarlo dormido debajo de mi cama. Qué mala suerte tuvo Cervantes. Josep Pla, ahí está otro humilde de espíritu, grande en letras, que vuelve para descerrajarme sus palabras sobre Cervantes, que vuelve para recordarme que se preguntaba por qué nadie habla de Cervantes como realmente fue, «un hombre muerto de hambre, de asco y de tristeza». Josep Pla, otro fantasma que a veces duerme debajo de mi cama. Cervantes. Su triste suerte. Le costó sudor y lágrimas hacerse con unas cartas de recomendación para su vuelta a España, como mutilado de guerra. Y cerca de Palamós, en la Costa Brava, a punto de emprender el camino de su tierra, unos piratas secuestran su galera y se lo llevan a Argel. Y en Argel estuvo cinco años. Qué pronto se dice. Con la negra suerte de su vida como fiel compañera. Con cuatro intentos de fuga, completamente acabezonado, sin escarmentar, como único responsable, sin importarle las réplicas de la tortura, las mazmorras aisladas y los cardenales de sus cadenas. Su madre —qué no hace una madre—, y los frailes trinitarios del convento de su localidad pagaron su rescate. Y llegó a España, con su negra suerte, con sus inclementes trabajos. Recaudó víveres para la Armada Invencible, de tan negra y salpicada suerte también. Y se puso a recaudar impuestos por esos pueblos de Dios. Y lo timó un comerciante, que desapareció con un tanto de lo recaudado. Así que Cervantes pisó la cárcel, donde gestó su Quijote, que nunca lo sacó de pobre ni le mudó su negra suerte. Se fue el hombre a donde iba la corte, por ver si gestionaba alguna paga. Y nada. Siempre con el triste sino de su vida. Batalla naval de LepantoTerminó la primera parte del Quijote en 1605, con tan sólo un libro publicado veinte años antes, una novela pastoril, de género, al uso de la época. Terminó  la primera parte del Quijote con cincuenta y ocho años de edad, y no encontró a ningún escritor reconocido, o persona eminente, que le escribiera unas letras, unos poemillas de elogio para el prólogo, siguiendo el uso de la época. Su mala suerte. Su mala fama como poeta. Ni siquiera el duque de Béjar, la persona a la que va dedicada la primera parte del Quijote, se enteró de la dedicatoria. La mala suerte de Cervantes. Se casó con una jovencita, y la cosa fue fatal, presumiblemente fría, sin hijos. No hay archivos. Pero a Cervantes le bailaron los pantalones, seguramente por poco tiempo y con pocas alegrías, y le puso los cuernos a un tabernero, a cuya mujer le creció la barriga y le nació una niña que el eterno y desgraciado escritor reconoció. Problemas. Y va Cervantes y atiende en su casa a un hombre al que le han dado una cuchillada y que se le muere allí mismo. Problemas. Y el éxito de la primera parte del Quijote, que rompía moldes, no lo saca de pobre, por las cosas de su negra suerte, con aquella delegación extranjera que quedó vivamente impresionada al comprobar la pobre vida del insigne autor del Quijote. Y eso que Cervantes contó con mecenas desde 1613, el conde de Lemos, migajas de pan y agua con saludo como sólido nutriente. Mierda. Y más mierda con la mierda de los parásitos como Avellaneda, el anónimo escritor del Quijote apócrifo, en 1614, dineros escamoteados y estúpidos insultos al bueno de Cervantes. Así que tenemos a un Cervantes, con sesenta y ocho años, poniéndole un punto final acelerado a su segunda parte del Quijote, en un libro que rompía el molde definitivo de la narrativa renacentista e inauguraba lo que se entiende hoy día por novela. Fue en 1615. Unos meses después, ya en 1616, la negra suerte de Cervantes alojó la agonía en su cuerpo. Y el pobre Cervantes, acordándose del mecenas aristócrata que le pagaba con mendrugos de pan y agua la manutención de su casa, le dedicó, como ya era costumbre, su nueva obra, su última novela entre manos, porque es de bien nacido ser agradecido. Así que tres días antes de morirse, aún con ánimo de servicio, le escribió al conde de Lemos, que se encontraba malucho, lo que sigue: «Ayer me dieron la extremaunción. El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y, con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir y quisiera yo ponerle coto hasta besar los pies de V. E., que podría ser fuese tanto el contento de ver a V. E. bueno en España, que me volviese a dar la vida». Cervantes. Escribiendo incluso agonizando. Con su ánimo de servicio. Escribiendo. Siempre escribiendo para nada, o para obtener puerca miseria como recompensa. Una cantilena que se repite entre los más grandes. El pez que se muerde la cola. Cervantes y su malísima suerte. Siempre poniéndole buena cara a la mala cara de su vida. El bueno de Cervantes. Ni siquiera se conoce el punto donde yace enterrado. Su mala suerte. Sus seis dientes desparejos, supervivientes, que apenas le servían. Igual que no le sirvieron los rotundos esfuerzos de su vida.

Texto perteneciente al libro titulado ARTÍCULOS DOMINICALES

Repeticiones

Lunes, 5 de Octubre de 2009 Sin comentarios

Poética ondulación del mar

Comida en la playa de Castelldefels, como en los viejos tiempos. Probando la sombra fresca de los pinos del primero de octubre. Esquivando los todavía despiadados rayos del sol de la siesta. Y el azul del mar en mi retina, con el vaporoso y delicioso sabor del chorizo aún entre mis dientes. Aire bueno. Sol como espadas. La tranquila ondulación del mar. Los días que se repiten tras más de un lustro de separación. Naturaleza apacible como mayor rasgo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

“Dolor de huevos”…(146)

Martes, 7 de Julio de 2009 Sin comentarios

Metáfora de la traición

Aclaraciones: Yo no soy pareja de mi vaca.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 152).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Otra carta abierta a Mihály Dés…(110)

Martes, 9 de Junio de 2009 Sin comentarios

boda

Me dice que Antonio, mi gran vaca Gálvez, es colaborador habitual de su revista. Lo último que he leído de él en su revista es el cuento titulado «Curva menguante». ¿Sabe si mi vaca Gálvez ha aborrecido eskribir novelas? Como es admirador del eskritor José Pla, y todos los admiradores de Pla piensan como éste, que son unos cretinos todos los escritores que eskriben novelas pasados los 40 años… Otra pregunta: ¿sabe si está casado?

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 116).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Fin de la nostalgia…(28)

Lunes, 9 de Febrero de 2009 Sin comentarios

Duran Lleida
Escrito por: dxs – 3 Febrero 2004 12:52 PM
Paz, preciosos ojos con los que miras el mundo, iluminándolo de azulito cielo…

(…)

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 36).
Nota del autor:
Estos mensajes fueron reales. Son el único motivo por el que estas personas aparecen en el libro.

¡Llegan sus vacas sagradas!…(16)

Jueves, 22 de Enero de 2009 Sin comentarios

Josep Pla

Juan Rulfo

Charles Bukowski

José Pla. Tengo que aclarar que sé muy bien que su nombre de pila se eskribe Josep, lo que pasa es que me suena muy rara su pronunciación en catalán. Esto que me sucede se llama prejuicios lingüísticos. Como vemos en la foto, con su boina puesta, José Pla tiene el aspecto de un pueblerino total. Parece que le va a pegar un palo a una cabra. Pues nada más alejado de la realidad. Este verano me he leído Cartas de lejos, unos artículos eskritos antes de nuestra guerra civil, absolutamente modernos. Por lo que sé, José Pla se metió a la soledad. ¿Cómo pudo hacerlo siendo el autor más viajado y europeo de todos? Alucino por un tubo con José Pla. Pronto le hincaré el diente a El cuaderno gris. No lo he visto nunka en la tele, pero según un artículo de mi vaca Gálvez, hay una cinta de vídeo a la venta sobre una entrevista que le hicieron una vez. Si busco esa cinta, la encuentro. Fijo.

Juan Rulfo, Juan Rulfo, Juan Rulfo. ¡Ah, qué lástima me da! No sé si con la madurez lo valoraré más. Sólo eskribió dos libros, una novela y un libro de cuentos. No sé por cuál de ellos decantarme. Un genio que se me escapa por culpa de mi carácter tremendamente urbano. Soy muy de ciudad y el vocabulario del México local como que me pilla un poco bastante lejos. Juan Rulfo, un genio de la poesía en la narrativa, un hombre que tan sólo eskribió dos libros y le dieron el premio Cervantes y es traducido en todo el mundo. ¡Qué pasada! Seguro que lo valoro más con la edad.

Mis vacas sagradas

Charles Bukowski. Este eskritor decía que le encantaría llegar a los ochenta años para follarse chavalas de dieciocho. Y yo tengo ahora mismo casi dieciocho. ¡Es tan magnífico este askeroso alcohólico que reconozco que yo me lo tiraría sin reticencias. Decía de sí mismo que tenía la polla doblada hacia la izquierda. ¡Qué morbo! Fue un eskritor ninguneado la mayor parte de su vida.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 24).

Otro año más

Domingo, 11 de Enero de 2009 2 comentarios

Luna de Cornellá de Llobregat

Esta semana ha sido la semana de vuelta a las aulas. De la semana de vuelta a las aulas salvo un minuto, un minuto crepuscular, un minuto hipnotizador: el de la luna llena cuando corona la puerta de mi balcón. Es una luna desnuda, muy cercana a la cara, admirable, brillante y grande como zarcillo de gitana. Una determinada luna. Una luna redonda como un queso, como me dice Josep Pla que escribió. La luna del lobo, del frenesí del lobo, de los seres humanos con alma de lobo. La semana de vuelta a las aulas ha sido una semana suave, con un quince por ciento de estridencias, el porcentaje que suelen repartir los jueves y viernes. Los nenes malos regresan brutales. Mi impermeable regresa indómito, sin resquicios. Aquel impermeable, la maravillosa costra que dejó mi etapa obrera. La vuelta a las aulas.

La misma luna, más cercana.

Fin de año

Miércoles, 31 de Diciembre de 2008 2 comentarios

labios_rojos

Último día del año. No me ha gustado este año. Tan sólo guardo de él, como caricia grata, mi viaje estival de julio. El último día. Se ven algunos destellos de sol desvanecido, y el suelo mojado de la lluvia. La decadencia romántica en el aire, el tallo que se marchita y cae. Así amanece el último día del año.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Cementerios

Domingo, 21 de Septiembre de 2008 4 comentarios

Los cementerios. El miedo o el resquemor hacia los cementerios. Hay algo en mí que no concuerda con esos sentimientos generalizados. El motivo es natural: de los siete a nueve años de edad acostumbraba pasear los fines de semana, con un primo mío, por todas las callejas del cementerio que teníamos a dos manzanas de nuestras casas, el cementerio de Cornellá de Llobregat. Casi todos los muertos nos presentaban su rostro a través de sus fotos antiguas, muchas de ellas de pergeños siniestros.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Con Pla y el instituto

Martes, 9 de Septiembre de 2008 3 comentarios

Sé que la mayoría de la gente se niega a salir sola, a verse a solas, en cualquier circunstancia; y mucho más, a sentirse tragada, sola, por la fuerza de las generalmente solitarias arquitecturas medievales. El miedo a la oscuridad. El miedo a estar solo. Un tipo de miedo, comprensible, que forma parte del genoma humano.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Gorriones y cerezas

Jueves, 19 de Junio de 2008 Sin comentarios

Pla no aclara por qué son especialmente exquisitas las cerezas tocadas ligeramente por el pico de un gorrión. Tendré que hacerlo yo. Con mucho miedo, ya que es faena que le hubiera correspondido a Pla, al mestre de maestros literarios, no a un humilde amanuense como yo, raquítico en recursos y relegado como cualquier displicente chillón. Sin embargo, como me encuentro en la talanquera de mi casa, y en mi casa no existe la vergüenza, me atrevo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Gustave Courbet

Domingo, 15 de Junio de 2008 2 comentarios

Courbet. Cada vez que me tropiezo con este apellido me acuerdo inmediatamente del famoso coño pintado de Courbet, y del cómo quieren que pinte ángeles si no he visto ninguno en mi vida. El realismo de Courbet: lo que se ve, lo que se toca. Los coños de Courbet: los que se ven, los que se tocan.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Sobre nichos

Domingo, 25 de Mayo de 2008 3 comentarios

En esta entradilla, Pla brinda su sentido general sobre los nichos. En otro momento habla de su propio nicho, de tener atada y en propiedad su última morada. Pobre Pla, no pudo sospechar sus esquemas rotos.

(…)

Mi nicho.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Unos besos

Lunes, 19 de Mayo de 2008 3 comentarios

La generosidad sexual de las mujeres. Respecto a la generosidad sexual de las mujeres siempre recuerdo, y recordaré, la primera explosión espontánea en mis labios. Ocurrió hace la friolera de veinticuatro años, en un banco del parque García Sanabria, en Santa Cruz de Tenerife, donde cumplía, siempre a regañadientes, como soldado.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Palamós

Lunes, 21 de Abril de 2008 2 comentarios

Escribo, consulto en el ordenador con el pescuezo torcido. Es incomodísimo. Resulta que tras unos parpadeos de mal agüero en el brillo de la pantalla, llegaron unas manchas rojizas por la parte inferior derecha, unas manchas como si anunciaran sangre, unas cosas que han desembocado en el oscurecimiento total de la pantalla. A mi flamante portátil se le ha quedado la pantalla de color negro, como cuando está apagado, ajeno al mundo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Caras

Jueves, 17 de Abril de 2008 Sin comentarios

Josep Pla. Su última entradilla en El cuaderno gris. Una inopinada situación de cuernos, palafrugellense, que me recuerda un poco a otra, malagueña, que se produce en mi Trenzado de homicidas, en el relato “Síntomas”. Luego está el tipo corpulento, gordo, que según Enric Frigola, necesita ensancharse el cinturón de su pantalón cuando espiritualmente se siente muy a gusto, en la gloria. Algo obvio.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

El padre

Domingo, 13 de Abril de 2008 1 comentario

La figura del padre. El padre de Pla ve al hijo, que trapichea en ese momento con libros de texto, con los estudios. Lo invita a su bienestar, a la soledad de las buhardillas de la casa, donde nadie lo molestará. Y el hijo accede. La figura del padre. De mi padre. Hoy se cumplen seis años justos de su fallecimiento.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

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