Torrente de vida

Pongamos un torrente de vida, una excelencia, en un día que el cristianismo convencido conmemora la muerte de una persona importante, de Jesús de Nazaret. Qué mejor torrente de vida que la representación de una madre amamantando a su hijo… Por otro lado, como el cristianismo convencido diría, el mejor torrente de vida es Jesús de Nazaret, ya que pasado mañana se celebra su resurrección, su subida al cielo en cuerpo y alma. Yo tengo un personaje que también sube al cielo en cuerpo y alma, es conocido como el Solitario.

¡Feliz Viernes Santo!

Una mujer amamantando
Una mujer amamantando
Otra mujer amamantando
Otra mujer amamantando

Súbito tormento

La muchacha pensaba que su corazón lloraba lágrimas de fuego

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Después del sueño» , del libro Cuentos agrios (pág. 24).

Pensando en la lactancia

Las pestañas de férreo luto se condensaban en unas cuantas fracciones que concluían en una afilada punta.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Después del sueño» , del libro Cuentos agrios (pág. 22).

Desbordante trasiego

—¡Hijoputa —dice—, que te voy a partir la boca!

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 148).