En abierto

caliente

Paz Vega López. Echo mano, de nuevo, a Paz Vega López, el personaje que me nació en la Red, el personaje que se transformó en Caliente, mi primera novela cibernética.

Se me ha ocurrido que mi niña Paz podría auxiliar mi irregularidad bloguera. Para ello dejaré toda la novela en abierto, poco a poco, día a día; un abierto esporádico, dicho el asunto subrayado. Si la experiencia me satisface mínimamente, podría hacer lo mismo con toda mi obra literaria, una obra construida a lo largo, ya, de más de media vida.

Bien es cierto que mi actual estado anímico no acompaña al carácter festivo de mi niña Paz, ese personaje unamuniano que me sigue resultando queridísimo. Pero a veces hay que hacer de tripas corazón.

He de recordar que mi niña tuvo una página web en la que colgó la foto de su rostro. Tan sólo duró un mes, pues un comentarista la identificó como salida de la Red. Nadie le dio crédito. Pero a mí me resultó suficiente para retirarla con una convincente pataleta de la niña. El mito ya estaba inoculado. Lo gordo surgió después.

El rostro que me inspiró el personaje de Paz Vega López

Texto perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Prisas

Por fin amanece por la ventana. La luz del amanecer siempre es negruzca, atormentada, siempre surge con dolor, como las mujeres cuando echan al mundo sus luces de hijos. La luz del amanecer siempre es triste, sombría.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Última cubierta

Ya me ha llegado la cubierta de Dietario en Red 2007-2008. Me gusta mucho. Incluso creo que contiene cierta fuerza original. No me suena que los medios hayan sacado en portada la fotografía de la tumba de Camilo José Cela. Ni en portada ni en páginas interiores.

Las letras centrales de la lápida dicen mucho de la personalidad del finado, un finado que llegó a ser poderoso e ilustre en el sector literario, independientemente de sus presuntos chanchullos, chollos en bandeja y demás tintineos secundarios.

Texto perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Gustave Courbet

Courbet. Cada vez que me tropiezo con este apellido me acuerdo inmediatamente del famoso coño pintado de Courbet, y del cómo quieren que pinte ángeles si no he visto ninguno en mi vida. El realismo de Courbet: lo que se ve, lo que se toca. Los coños de Courbet: los que se ven, los que se tocan.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Una de las mías

Portada de la novela El informe del roedor

Sale El informe del roedor. Ya era hora. Como saben muchos, se trata de la novela aquella que fue finalista, en 1998, con otra de las mías, El Paseo de los Caracoles. La carambola se dio en el premio de novela Prensa Canaria, aquel premio dotado con tres millones de pesetas que hizo público, como recogieron algunos medios, los títulos de las seis novelas que llegaron a la final (de las seis, dos eran mías). Alba Editorial publicaba la obra ganadora. Rosa Regás fue uno de los componentes del jurado. Indudablemente, el hecho de que casi la mitad de las obras finalistas fuesen mías, influyó a la hora de publicar, siquiera, una de las mías, como así ocurrió. Hoy no quiero recordar aquella semana del fallo del premio.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Sobre Josep Pla

Josep Pla en sello de Correos

 

Baltasar Porcel

Novela Nocturno de primavera

Leída la novela Nocturno de primavera, de Josep Pla, que publicó Destino en 2006, en primera edición al castellano, en homenaje al veinticinco aniversario de la muerte del escritor. Resulta una novela lamentable, una porquería. Tras la lectura del Epílogo, de Baltasar Porcel, considero la venta de este libro como algo que se asemeja a un timo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Balance

Ya tengo finiquitado el curso escolar 2006-2007. Ocurrió anteayer, con la convocatoria de la última reunión. Ya estoy en condiciones de mirar hacia atrás, de hacer balance.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

Unas novelas

Dos novelas leídas en doce días. Mejor dicho, dos novelas quitadas de en medio. Una se titula Manhattan Transfer, de John Dos Passos; la otra, El hombre que fue jueves, de Gilbert Keith Chesterton.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006

Sobre A sangre fría

A sangre fría, de Truman Capote. Transcribo las impresiones personales de esta novela, o crónica novelada, que aparecen a lápiz en la primera página blanca del libro.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006

Análisis de la obra de Francisco Umbral

Tarde tediosa de Navidad, lluviosa, de centrifugado. Una calma chicha por las calles. Algo de fresco. Se dice que esta noche llega una ola de frío polar. Estoy sentado en el sillón, con la potente luz de mi flexo proyectada sobre un libro. Al escribir “la potente luz de mi flexo”, recuerdo que el flexo se lo señalé con la mano a una antigua novia, que acababa de entrar en el comedor, al mismo tiempo que le definí su potentísima luz redonda con una imagen metafórica:

—Mi pequeño sol.

Recuerdo que la antigua novia se rió y que ese fue mi objetivo, levantarle una sonrisa.

Hojeo un libro de Francisco Umbral. A este hombre lo he leído bastante. Tengo todos estos libros suyos en mi biblioteca, leídos y anotados: El Giocondo, Retrato de un joven malvado, Mortal y rosa, Las ninfas, Amar en Madrid, Teoría de Lola, La noche que llegué al Café Gijón, Trilogía de Madrid, Leyenda del César Visionario, Madrid 1940, Las Señoritas de Aviñón, Las palabras de la tribu, Diccionario de literatura: 1941-1995, Madrid 650, Pío XII, la escolta mora y un general sin ojo, El día en que violé a Alma Mahler, Cela: un cadáver exquisito.

Si a Umbral se le lee a saco, se le descubre la aguja de un disco rayado. (…).

Fragmento inicial de DIETARIO EN RED 2004-2006