Domingo, 4 de septiembre de 2011
Cuando me acuerdo del relato Mataperros, inmediatamente llega a mi memoria una alusión popular sobre las personas que nacen con estrella, para a continuación trasladarme a mi remota edad de diecinueve años, allá en Santa Cruz de Tenerife, cuando mi etapa de soldado. Un compañero, de Cartagena, me dijo lo que sigue:
—Tú, Gálvez, has nacido con estrella.
A pesar de los años que iban transcurriendo, no se me olvidaba aquello, ni siquiera cuando las estrellas parecían sublevadas contra mí, dejándome algún que otro morado.

Lunes, 30 de mayo de 2011

Nunca cayeron en la cuenta de que yo poseo un corazón como todos, con su mala bestia agazapada.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 79).
Miércoles, 25 de mayo de 2011

Hubo una gran sorpresa. Los compañeros me redujeron. Y durante el forcejeo se escapó un tiro que me rasgó la cara.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 78).
Lunes, 23 de mayo de 2011

El día clave de mi vida lo afrontaba con una inenarrable calma y una lucidez sin precedentes.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 77).
Viernes, 20 de mayo de 2011

Pero no, la tajante palabra continuaba resonando por aquella boca de abultados labios, debajo de aquella grasienta nariz pegada, como con sebo, a su obesa y peluda cara.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 76).
Miércoles, 18 de mayo de 2011

Ya no distingo el bien del mal. Sólo sé que tuve una madre buena y que adoro su voz y que odio y que camino desarmado
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 75).
Lunes, 16 de mayo de 2011

Nunca podía borrar de mi mente el aguijón de la venenosa palabra que me enseñó a odiar y a maldecir.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 74).
Viernes, 13 de mayo de 2011

Allí hizo más frío que nunca y hube de acurrucarme a los cartones amontonados de las cajas defectuosas.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 73).
Miércoles, 11 de mayo de 2011

Nuestras ocupaciones en el almacén consistían en descargar largos camiones repletos de cajas. Como es natural, yo casi siempre terminaba rezagado (el jefe se ponía a rabiar y esperaba que se cumpliera mi breve contrato para despedirme sin contemplaciones).
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 72).

Hipopótamo puede pintarse como un hombre excesivamente malvado, cejijunto, de prominente barriga, de abultados brazos, de malolientes y constantes sudores, de casi dos metros de altura.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 71).
Categories: Cuentos agrios Tags: alucinacion, carcel, complejo inferioridad, complejos, locura, mataperros, odiar, odio, paso tiempo, prision, torpeza
Jueves, 5 de mayo de 2011

¿Seré una mala bestia, de esas que dicen estar desatadas? Es posible.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 70).
Jueves, 28 de abril de 2011

No ha sido así y cada uno de mis hermanos ha seguido el mal camino que predomina en nuestro barrio, que es marginal y despliega un gran índice de drogadicción y delincuencia, como alguna vez dicen los periódicos.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 69).
Categories: Cuentos agrios Tags: cultura, infancia, mala educacion, mataperros, miedo, muerte, television, torpeza, violencia, violencia menores, violencia verbal
Viernes, 22 de abril de 2011

Mi madre. Sólo recuerdo un fragmentario sonido de su voz. Una voz sin palabras.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 68).
Categories: Cuentos agrios Tags: alcohol, añoranza, furia, la madre, maltrato infantil, mataperros, miedo, odio, panico, sufrimiento madres, torpeza, tristeza, violencia, violencia menores
Lunes, 18 de abril de 2011

Señores de la Justicia:
Después de que en el estrado sólo lograra balbucear dos o tres palabras, debido a eso que llaman “impacto emotivo”, me dirijo a ustedes por escrito, como me dijeron, aunque no con poco esfuerzo y tras tachar mucho sobre mucho, ya que esto de la escritura debe de ser para sujetos más sensibles, para cerebros más despiertos que el mío.
Fragmento perteneciente al relato titulado
«Mataperros» , del libro Cuentos agrios (pág. 67).
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