El pronto invierno

Pronto se echaría encima el invierno, con sus largas noches heladas de confusión y escarcha

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 19).

Miedo en el Raval

Hombre cagando en plena calle

Por muchos aplausos reales que sonaran a la vuelta de la esquina, las dentelladas del miedo se mantenían como salivajos prehistóricos.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 18).

Televisión incomprensible

Consumo de alcohol en menores de edad

El calor del verano era más insoportable que nunca. La callejuela del portal hedía a orines más que nunca.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 86).

Piso sucio

Suciedad

Los fragmentos de pizza se endurecían en los rincones, igual que algunos calzoncillos apergaminados, acastañados de sucia brisa anal.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Cosa de tres» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 85).

Perfume de mujer

Perfume de mujer

Parece, señor Inspector, que esto de matar puede crear adicción cuando maduran y se olvidan las primeras conmociones.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Síntomas» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 82).

En el cine

Robert de Niro, en El cabo del miedo

Robert de Niro me ha hecho vibrar, como en los viejos tiempos. Se encienden las luces del cine. Este resplandor

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Sobre los escombros» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 40).

Prosigue el poema de Quevedo

Un orinal

—El subapartado siguiente —digo— es el más largo. La pareja se desnuda y se produce un contacto sexual. ¡Tssss! Por favor, absténganse de murmullos. «El-pié-la-go-de-car-

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 31).

Sesión satisfecha

Látigo masoquista

Había subestimado su inteligencia. Reconozco que la ciudad ofrece muchas posibilidades.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 21).

Cosas de profesionales

Luis de Góngora, padre del Culteranismo

A veces, con la adrenalina tocándome la chumbera del culo, me pongo filósofo, redicho, como culterano fracasado.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 20).

Una compañía

Sadomasoquismo

—Sí, ama.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El fragor de la sangre» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 19).

En otro bar

¿Un váter de bar?

—Espérame un momento, que voy a echar una meada.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Un puzzle gris» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 15).