Trenzado de homicidas, nº 1

Tema Amazon. Muchas veces reconforta el sentido deportivo de la vida. Me complace comunicaros que mi libro de relatos titulado TRENZADO DE HOMICIDAS es, en este momento, número 1 en ventas en Japón, en la categoría de libros de cuentos.

Muchas gracias.

Cavando una fosa

La madre comenzó a escuchar el rumor del arroyo, y una descarga de amarga complacencia se le consumió, al escapársele de los pies.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Justinita la idolatrada» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 105).

Cautiverio

La niña Eduvigis creció con mimo y amor, como corresponde a una santa.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Eduvigis Lindavista» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 17).

Un adiós y un encuentro

Con el aire impregnado de agua, diviso, desde las alturas

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 170).

Unas noticias

Su mujer, abuelo…

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 169).

Una extravagancia iracunda

Los relámpagos del aire, por un instante, conceden la claridad del día a todo lo que se ciñe en el Paseo y alrededores.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 168).

Inimaginable quién era

Pepín, el camarero trasnochado

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 167).

Mala sangre de la muerte

El agonizante no puede dar crédito a su suerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 160).

Cruzando a la otra dimensión

Dejemos en paz a la muerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 159).

Dominio del más allá

El cielo da un tumbo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 158).

Dos amigos

Casi todos los muertos se conocen

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 157).

Sobre la poesía

El poeta necesita endulzar su congoja.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 156).

Lúgubre encuentro

Es muy posible que los sueños torturen esta noche a Fernandín

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 155).

Frente al cementerio

El descampado del cementerio, tras una tormenta como la de hoy, disfruta de una mansedumbre ejemplar.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 154).

Tormenta de granizos

sale por pies, despavorida, ante la imprevista avalancha de granizos como piedras

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 150).

Desbordante trasiego

—¡Hijoputa —dice—, que te voy a partir la boca!

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 148).

De tú a tú

Quien tenga más valor, que venga aquí y lo diga.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 141).

La ley de la tierra

Las burbujas de aquellas aguas provenían de las ramas de los cipreses.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 138).

A fondo en el más allá

Mi vecino se cuela por la ventana abierta de un tercer piso

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 137).

Alma y cuerpo

Allá va el coche fúnebre, seguido de un tropel de automóviles.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 136).