Cautiverio

La niña Eduvigis creció con mimo y amor, como corresponde a una santa.
Fragmento perteneciente al relato
titulado «Eduvigis Lindavista» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 17).


La niña Eduvigis creció con mimo y amor, como corresponde a una santa.
Fragmento perteneciente al relato
titulado «Eduvigis Lindavista» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 17).

Con el aire impregnado de agua, diviso, desde las alturas
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 170).

Los relámpagos del aire, por un instante, conceden la claridad del día a todo lo que se ciñe en el Paseo y alrededores.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 168).

Pepín, el camarero trasnochado
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 167).

—Déjeme espacio, que no me deja pasar.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 166).

El agonizante no puede dar crédito a su suerte
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 160).

Dejemos en paz a la muerte
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 159).

El cielo da un tumbo.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 158).

Casi todos los muertos se conocen
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 157).

El poeta necesita endulzar su congoja.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 156).

Es muy posible que los sueños torturen esta noche a Fernandín
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 155).
El descampado del cementerio, tras una tormenta como la de hoy, disfruta de una mansedumbre ejemplar.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 154).

sale por pies, despavorida, ante la imprevista avalancha de granizos como piedras
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 150).

—¡Hijoputa —dice—, que te voy a partir la boca!
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 148).

Quien tenga más valor, que venga aquí y lo diga.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 141).

Las burbujas de aquellas aguas provenían de las ramas de los cipreses.
Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 138).
Comentarios recientes