Una tristeza portentosa

Tan sólo derramó una lágrima, muy redonda, muy llena y biliosa.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 32).

Levitación, portentos

Antes de preguntarse por los motivos de aquel helado vértigo, a Salvador se le evaporó la mente. Vio que se empequeñecía su calle, que durante su ascenso irrefrenable se hacían diminutas las viejas azoteas.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 31).

El surrealismo de un sueño

Me levanto pronto. Recuerdo el último sueño casi al detalle. No suele ocurrirme. Resulta que la chica de mi sueño era la cantante Madonna. Me parece incomprensible.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006

Los del Aula Oberta

Libre desde las diez y media de la mañana, hora en la que dejo caer, a plomo, mi cartera en una silla del comedor.

Entradilla inicial. Texto de DIETARIO EN RED 2004-2006