Una paloma verde

Una paloma verde

—¿Eres la paloma verde?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 122).

Siglo XXI


—Sí. Son chavales intoxicados de siglo XXI.
—¡Oh, qué fino, siglo XXI, intoxicados! ¿También te quieres quedar conmigo? ¿Oíste?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 121).

Un cigarrillo

Repleta y saciada, la muchacha encendió un cigarrillo. Tras una primera y profunda calada, tuvo el descuido de expulsar el humo en línea recta.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 101).

Un acceso de pánico

Pánico

Su respiración despedía vaharadas de pánico. Se fijó en la puerta del recibidor.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 78).

Magdalena, desnuda

Como no midió bien sus fuerzas, las sábanas y las mantas se escaparon, disparadas, hacia un lugar indeterminado.

—¡Ts!, quiero verte desnuda.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 77).

Dedos

—Gracias, mi cielo… Oye, ¿dónde tienes los dedos de esta mano?

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 76).