Trenzado de homicidas, nº 1

Tema Amazon. Muchas veces reconforta el sentido deportivo de la vida. Me complace comunicaros que mi libro de relatos titulado TRENZADO DE HOMICIDAS es, en este momento, número 1 en ventas en Japón, en la categoría de libros de cuentos.

Muchas gracias.

El Pasaje del Reloj

El Pasaje del Reloj. Desde Escudellers se ve como una calle siniestra, sin salida, estrecha, oscura, desmadejada, triste, paralizada.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 45).

Noche triste

Las lágrimas, cuando cayó la noche, todavía fluían desde su senda agria.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos besos», del libro Cuentos agrios (pág. 128).

Carámbanos

Carámbanos

La noche se endurecía entre los adornos de sus carámbanos. El niño observaba cómo se cuajaban los charcos.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Temblor de invierno» , del libro Cuentos agrios (pág. 113).

Deambulando

Su pelo mojado se rizaba en las modulaciones del agua

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos fuegos» , del libro Cuentos agrios (pág. 13).

Cavando una fosa

La madre comenzó a escuchar el rumor del arroyo, y una descarga de amarga complacencia se le consumió, al escapársele de los pies.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Justinita la idolatrada» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 105).

Penoso caminar

El pueblo opaco, a pesar de la mudez de sus desiertas callejuelas, anunciaba a la madre que no le corriera el miedo

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Justinita la idolatrada» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 104).

Fantasmas

Representación de un fantasma

Me levanto. Dejo la botella de cerveza en la arena. Me he quedado sin habla. Ella me lleva de la mano.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Inquietante declaración

Una imagen que simboliza el paso de la vida a la muerte

Reconozco que me estoy acojonando. Las palabras de esta chica contienen ciertas inclinaciones sobrecogedoras.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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¿Surge una sirena?

Una chica en la playa

—¿Eres una sirena?

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Desde el vientre

Vientre de mujer

Encoge la barriga para que mi mano resbale sin dificultad.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Mujer, literatura y noche

literatura

—Me han dicho que escribes, que te han publicado un libro.

Yo no sé qué decir. ¿Quién es este chocho? ¿De dónde ha salido? Aparenta unos veinte años.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Calle Monturiol, a tope

Four Roses

Tengo un buen cebollón. Probablemente se me nota.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Explicaciones amorosas

Pelo negro

El impulso del amor me empuja hacia la calle. No dejo de pensar en la morena de la calle.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Historia de sexo

Una morera

Una chica escandalosamente gorda. Me sorprendió que en menos de un minuto los dos se comieran la boca.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Un vaticinio

Raya de una costa

Hoy el horno de la noche está de nuestra parte. Lo sé. Aunque parezca que se confude.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Fingiendo una propuesta

Coche en la noche

Cuando se baja los pantalones hasta las rodillas, una de las nenas se muestra insolidaria y abandona a su amiga cambiando de acera.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Fiera anécdota

Una navaja

Rebasa al nota un par de metros, echa el freno de mano, deja el coche en marcha, empuña una navaja de la guantera, deja su portezuela abierta de par en par y se dirige hacia el nota abriendo la navaja.

—¿Tú acabas de pedirme un cigarro?

Fragmento perteneciente a TRENZADO DE HOMICIDAS.

Escaramuzas

Prototipo de un guardia de seguridad

Toda la colegada se queda de piedra. Todos nos vamos muy rápido a la puta calle. Y en la puta calle, los seguratas y unos mamarrachos nos vacilan.

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS
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Recuerdos de la noche

Cierta imagen de la soledad

Otra vez la noche y su fiesta, los bares y las discotecas, y sus borracheras, y las tías de aquí para allá, enrojecidas por el sol, calientes, dulces, prominentes. ¿Adónde puede ir mejor un menda solitario como yo?

Fragmento perteneciente a
TRENZADO DE HOMICIDAS.