Agua y prodigios

Surgió una reducida lengua de agua que provenía de debajo de la cama, como si acabara de derramarse un vaso. Poco después, la manta extendida sobre la colcha empezó a hincharse. Se apreciaba la fisonomía ovalada de una cabeza y de unos hombros.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 29).

Extraños deseos

A Pepín le gustaría dar un paso en falso

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 123).