Reseña, a CALIENTE, de la directora de El Cultural

Reseña de Juan Palomo, seudónimo de Blanca Berasátegui,
directora de El Cultural, a la novela Caliente.

Reseña de Blanca Berasátegui, Juan Palomo

Blanca Berasátegui, directora de El Cultural.

Reseña de Juan Palomo (Blanca Berasátegui), directora de El Cultural

Captura de imagen de la reseña digital (hagan clic)

Enlace del texto en papel, aquí.

Hubo una respuesta mía, aquí.

Caliente, de mi niña Paz, lectura veraniega

Caliente, de mi niña Paz, buena lectura veraniega.
Más información, aquí.
Lo que dijo de Caliente Juan Palomo
(Blanca Berasátegui),
directora de El Cultural, del diario El Mundo, aquí.

Caliente, de la preciosa e inteligentísima Paz Vega López

La ya legendaria novela de mi niña Paz Vega López: Caliente.

CALIENTE EN YOU TUBE

Mi antiguo y famoso vídeo de CALIENTE en You Tube

Paz Vega López nació el 30 de octubre de 1985. Se dio a conocer en 2004, con apenas 18 años de edad, cuando empezó a escribir en Internet su diario personal. Ella misma se presentaba así: “Vivo en Madrid. Últimamente estoy insoportable porque he sacado dos nueves en la Sele, en Lengua y en Literatura. Soy una chica precoz. Y no sólo por mi avidez cerebral. A los 12 años hice el amor con mi mejor amiga y a los 14 me desvirgó un novio de la ESO que sólo me duró un mes. Sí. Soy abiertamente bisexual”. Paz Vega López también es el seudónimo del escritor Antonio Gálvez Alcaide. Su creador afirma que su personaje fue un experimento unamuniano. Y añade: “Sin entrar en la sobrecarga erótica de esta novela, lo que tiene de testimonio es lo que me resulta más curioso. En alguna medida, Paz Vega López sedujo sin proponérselo a una parte de la intelectualidad barcelonesa y de más allá”. Efectivamente, editores, periodistas y escritores consolidados se sintieron atraídos por Paz hasta el punto de rozar el amor. Muchas personas vivieron dentro de una novela sin sospecharlo. Caliente es la historia de Paz Vega López, una chica vivísima con ínfulas literarias que carga, sin tapujos, contra la literatura española actual, llora con los atentados del 11-M o se entera de la muerte de la novelista Carmen Laforet mientras bebe chupitos de tequila y escribe en su blog, momentos antes de trasladarse a la noche madrileña.

Según Juan Palomo, Blanca Besategui, directora de El Cultural:

Me cuentan que una pequeña editorial, Morfeo, acaba de publicar un libro de Paz Vega titulado Caliente, la historia de una chica precoz abiertamente bisexual. Pero que mitómanos y morbosos no se precipiten a las librerías, o al menos que no lo hagan errados (o herrados, el género porno les gusta demasiado), porque bajo el nombre de Paz Vega se oculta un tal Antonio Gálvez que resulta ser también el editor, y un tipo más que calenturiento.

Vídeos de la novela CALIENTE

Únicamente indicar que ya están listos para su visualización
tanto el vídeo que presenta la reedición de mi novela, titulada
CALIENTE,
un vídeo que produje hace dos días,
como el antiguo vídeo que presentó
la primera edición de la novela,
hace diez años.
Podéis hacer clic en las siguientes imágenes:

Caliente, de Paz Vega López (seudónimo)

Vídeo grabado el 27 de enero de 2017, sobre CALIENTE

Caliente, de Paz Vega López (seudónimo)

Vídeo grabado el 31 de diciembre de 2006, sobre CALIENTE

¡¡¡DIVERTÍOS!!!
(Más información sobre la obra, aquí),

Nueva edición, en formato papel, de CALIENTE

Disponible una nueva edición de
Caliente,
en formato papel.
El volumen de esta edición es ligeramente superior que la anterior: 14 x 21,5 cm.
Tiene 198 páginas.

Mi niña Paz, qué tiempos.
Mi niña Paz Vega López, quién te viera como yo te veo.
Si mi niña Paz no perteneciera al mágico mundo de las nebulosas, a estas alturas de la vida contaría 31 años de edad, y tal vez sería madre de familia, o tendría, entre sus más urgentes preferencias, reproducirse.
Me dice mi niña Paz que se reproduzca mi perrita. Me dice mi niña Paz que al mundo de las nebulosas pertenecen mis tías. Me dice mi niña Paz que es eternamente feliz con sus eternos 18 años eternos, con un puesto asegurado en mi corazoncito, y con el hecho de NO haber conocido, personalmente, a sus notables implicados: Arcadi Espada, Iván Tubau, Mihály Dés, Jordi Bernal, José María Albert de Paco, e incluso Pedro de Andrés, que le puso web.
Qué carácter.

Paz Vega López, en CALIENTE

Paz Vega López en un momento sosegado de su estancia en Ibiza

Paz Vega López nació el 30 de octubre de 1985. Se dio a conocer en 2004, con apenas 18 años de edad, cuando empezó a escribir en Internet su diario personal. Ella misma se presentaba así: “Vivo en Madrid. Últimamente estoy insoportable porque he sacado dos nueves en la Sele, en Lengua y en Literatura. Soy una chica precoz. Y no sólo por mi avidez cerebral. A los 12 años hice el amor con mi mejor amiga y a los 14 me desvirgó un novio de la ESO que sólo me duró un mes. Sí. Soy abiertamente bisexual”.

Paz Vega López también es el seudónimo del escritor Antonio Gálvez Alcaide. Su creador afirma que su personaje fue un experimento unamuniano. Y añade: “Sin entrar en la sobrecarga erótica de esta novela, lo que tiene de testimonio es lo que me resulta más curioso. En alguna medida, Paz Vega López sedujo sin proponérselo a una parte de la intelectualidad barcelonesa y de más allá”. Efectivamente, editores, periodistas y escritores consolidados se sintieron atraídos por Paz hasta el punto de rozar el amor. Muchas personas vivieron dentro de una novela sin sospecharlo. Caliente es la historia de Paz Vega López, una chica vivísima con ínfulas literarias que carga, sin tapujos, contra la literatura española actual, llora con los atentados del 11-M o se entera de la muerte de la novelista Carmen Laforet mientras bebe chupitos de tequila y escribe en su blog, momentos antes de trasladarse a la noche madrileña.

Ver ficha completa, aquí.

Palabras irreverentes / Columnas

Palabras irreverentes,

como artículo individual,

aquí.

 

Dietario en Red 2004-2006. Vol. 1, en iBookstore

DIETARIO EN RED 2004-2006. VOLUMEN 1 es el inicio de DIETARIO EN RED 2004-2006. Disponible en ibookstore.

Ebook Dietario en Red 2004-2006. Volumen 1, de Antonio Gálvez Alcaide, en ibookstoreAntonio Gálvez Alcaide abre su ciclo de memorias con DIETARIO EN RED 2004-2006, un diario que escribió en Internet durante ese período. En estas páginas pronto podemos apreciar una extraña simbiosis entre literatura y vida, y un detallismo insospechado. La cotidianidad del barrio del escritor, que se halla entre los municipios barceloneses de Cornellá de Llobregat y San Juan Despí, se ensambla con sus experiencias, generalmente truculentas, como profesor de instituto. Queda patente su admiración por el escritor Josep Pla, a quien llega a tratar de confidente. De manera singular, analiza la obra de muchos escritores reconocidos, y recuerda vivencias personales con Camilo José Cela y Francisco Umbral, “paje de la literatura española”. Se revisa al sector editorial español, que parece un mundo abotargado, sin alas, dominado por lo insustancial, execrable; así como su paso por tres agencias literarias: Carmen Balcells, MB y Antonia Kerrigan. Se refleja su relación con el periodismo, como el proceso que siguió su primer artículo publicado en prensa, que tuvo un tratamiento deleznable, incluso perverso. No muy desligado del mundo periodístico, se publican las reacciones habidas tras desenmascarar el seudónimo de Paz Vega López, el experimento narrativo y cibernético que le valió el entusiasmo de escritores como Arcadi Espada o Iván Tubau, y que Morfeo ha editado bajo el título de Caliente.
La literatura y la vida, dos realidades separadas que en Antonio Gálvez Alcaide parecen fusionarse con una calidad y una honestidad tan infrecuentes que producen grima.
DIETARIO EN RED 2004-2006. VOLUMEN 1 es el inicio de DIETARIO EN RED 2004-2006. Su espacio temporal se corresponde con las fechas del 26 de octubre al 25 de diciembre de 2004.

DIETARIO EN RED 2004-2006. VOLUMEN 1
también se puede adquirir en
Amazon
GooglePlay
Kobo
Nook

En colaboración con Francisco de Quevedo

Hoy estoy teniendo un día muy completito en lo literario. Hoy es un día de esos muy especiales para los escritores. Hoy he empezado una nueva novela. Toda una novela muy particular, ya que la estoy escribiendo en colaboración con Francisco de Quevedo.

A ver si va a ser verdad aquello de que los libros son una conversación con los difuntos. ¿Pero quién dice que Quevedo está muerto? Yo, desde luego, no. Estoy echando con él unos tientos literarios de los más placenteros, tan placenteros que me recuerdan a los tiempos de Paz Vega López, mi niña Paz (¡ay, corazón, qué hondo me tuviste!).

Confieso que es la primera vez que estoy escribiendo dos novelas al mismo tiempo (la otra es la de Jesucristo). ¡Qué gran polaridad entre ambas novelas en construcción! Desde sus mismos títulos se refleja:

LA VERDADERA HISTORIA DE JESUCRISTO
EL BUSCÓN Y LAS BUSCONAS

Literariamente hablando, estoy teniendo un verano de los más fructíferos.

Caliente, antes y después

La novela CALIENTE antes (y después, para el libro en papel);
y después (y ahora, para el libro en digital).

Caliente, dividida

La novela CALIENTE aparece fragmentada en cinco partes.
Con ello, he tenido que revivir aquellos tiempos…, y ha vuelto la añoranza.
¡Qué placer!

Sí, la cosa viene de antiguo

CORTESÍAS

Efectivamente, el libro está aquí:

¡Qué tiempos! ¡Qué bien lo pasamos!

Palabras irreverentes

Códice Beato de Liébana (copia del siglo XIII)

A ver quién se ha librado alguna vez del pretendido veneno de las palabras irreverentes. Nadie. Ni Dios desde su sagrada palabra indirecta en el Viejo Testamento, que tantos conocen. Ni Cristo desde su sagrada palabra indirecta en el Nuevo Testamento, que tantos conocen. Ni siquiera los santos, desde sus palabras volanderas, que por volanderas no tantos conocen.

Publicado bajo el epígrafe de Artículos dominicales, en Dietario en Red, el 1 de noviembre de 2009

Charles Bukowski tocándole el coño a su esposa, Linda Lee Beighle

Palabras irreverentes pertenece al libro Artículos fronterizos

Recordando

Playa de Castelldefels

2003. Recuerdo que aquel año estuvo lloviendo casi todo el mes de abril, y que el sol de junio aparecía tras las ventanas como una mole de fuego, y que el 8 de agosto se me presentó la niña Paz, tan complaciente como Ibiza, pocos días después. Qué tiempos.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

Paz Vega López en zapatillas…(161)

Imagen de la melancolía

Sí. Ya estoy en disposición de liberarme de

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 169).

Un prólogo retardado…(160)

El rostro que me inspiró el personaje de Paz Vega López

Paz Vega López, queridísima amiga, me pide que le publique en este parapeto, poco a poco, su primera novela. Ella supone encontrar en mí una «fuente de autoridad» para su promoción.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 167).

Respuesta a Horacio Vázquez-Rial, y el taekwondo…(150)

Magnífica instantánea de taekwondo

Querido editor Horacio:
Me tienes que disculpar por la demora en contestarte; es que me has eskrito en mi mail público y hace mucho tiempo que no lo limpio de carroña, de trolls que me envidian muchísimo. De tu carta me

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 156).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

E-mail de Horacio Vázquez-Rial (editorial Poliedro)…(149)

Bonita imagen sobre el triunfo

(…) Pero resulta que también soy editor.  (…).

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 155).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Celos, Iván Tubau perdió la cabeza…(145)

Bonita imagen sobre los celos

Mi delicia me dice por teléfono que

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 151).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Prosigue el mosqueo de Iván Tubau…(141)

Rabia

Iván, Iván… Prefiero responderte al anterior mail.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 147).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Respuesta de la niña Paz y reacción de Iván Tubau…(135)

timidez

Enviado por Ivan Tubau 

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 141).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Surge su vaca Gálvez…(133)

Antonio Gálvez Alcaide. ¿Antonio Gálvez Alcaide?

¡¡¡Me ha eskrito mi gran vaca Gálvez!!!

(…)

Hola, Paz. Qué dios ni

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 139).

* * *

Nota del autor. Como vi que Iván Tubau estaba ya perdiendo literalmente la cabeza por mi niña Paz, un ente de ficción, un experimento literario que llevé con un secreto hermético, no tuve otro remedio que salir yo mismo como personaje, una vaca sagrada de la niña que no encontraría competencia en amores (así, supuse, se le bajaría un poco el encoñamiento al amigo Iván Tubau, un encoñamiento que me resultaba, a esas alturas, embarazoso).

De fiesta…(122)

Discoteca Atlántida, en Sitges

Madrugada del sábado en La Atlántida, Sitges, Barcelona. Y en lunes para contarlo. Con mi vecino Siscu y toda su tropa. En total tres carracos, los tres guapísimos, los tres con la música a tope. Tanto mi prima como yo, alucinando.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 128).

¡Regalo de Iván Tubau!…(120)

regalo

La dedicatoria, chulísima. Siempre

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 126).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Las excelencias de los bolis…(118)

Fotomontaje de Inkisidor, también conocido como Inkikinki, gran admirador y comentarista de Paz Vega López

Serás el único editor que me ha bendecido en papel hasta esa fecha.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 124).

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Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Amabilidad e insinuación de Iván Tubau, y Mihály Dés la invita a una entrega de premios literarios…(115)

Semen, de Iván Tubau

Kariños. Ivan.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 121).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Reflexión sobre un pene…(114)

reflexion

Le explicaré a Sandra mi excitación. No la entenderá porque ella es lesbi total.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 120).

¡¡¡Correo de Mihaly Dés!!!…(109)

Revista Lateral

¡¡¡Correo de Mihály Dés!!! ¡¡¡En persona!!! Os recuerdo que es el director de la revista Lateral.

(…)

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

 

Sigue la polémica sobre Iván Tubau…(98)

Letra k

(115) Escrito por: Ivan Tubau – 22 Mayo 2004 10:28 PM
Por alusiones (lo intenté antes pero se me perdió —¿en el éter?— debido a mi torpeza internáutica, no sé si propia de mi edad: mi amado cristiano Lorenzo Gomis pasa de los 80 y lo domina).
25: Paz Vega López. Sí, soy escritor: miles de artículos y una cuarentena de libros. ¿En vena? No sé.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 104).

* * *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Sobre Iván Tubau…(97)

Iván Tubau

debate

¿Alguien lo sabe?

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 103).

*   *   *

Nota del autor: Vuelvo a recordar que todos los mensajes y e-mails que recibió mi niña Paz fueron reales. Se trataba de los momentos estelares en que mi personaje saltaba de la ficción a la realidad.

Joan Fuster…(91)

Joan Fuster

En la práctica, no. Muchas veces leemos enormes trivialidades que nos repugnan.

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 97).

Justo Serna…(90)

Justo Serna

Escrito por: Justo Serna – 24 Abril 2004 07:32 PM
Kerida Paz:
Aunke no

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 96).

José Antonio Millán…(89)

José Antonio Millán

¡No me diréis, kolegas, que no es para alucinar! ¡Me cita el lingüista José Antonio Millán!

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 95).

En dosdoce.com…(88)

celos

—¿Cómo crees que está influyendo y va a influir el fenómeno bitácora en el mundo de la edición?

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 94).

Sorpresa matinal

Dos ediciones de El Paseo de los Caracoles

Muy de mañana. Y enfrascado con el archivo fotográfico que dejó mi niña Paz en la Red. Qué recuerdos. Volveré a colgar muchas de estas fotografías. En medio de la rutina del copiar y pegar, acaba de saltar la sorpresa. Me he reencontrado con un comentario, que creía perdido para siempre, sobre mi novela El Paseo de los Caracoles. La firmó un tal Caliban. Aunque no aparece la fecha en mi documento de Word, sé que data de 2004, y que es seguro que pertenece a César, un compañero de instituto, profesor de inglés, que tuve en Esplugas. Gracias, amigo. Tu análisis pasa ya, con tinta fresca, a los anales de mi memoria.

Caliban:
EL OLOR DE LOS CIPRESES

Otro libro en mis manos. Un fin de semana para disfrutarlo. Qué más se puede pedir, con lo que necesito últimamente del negro sobre blanco para apaciguar desazones. El libro en cuestión es de un joven escritor barcelonés, Antonio Gálvez Alcaide. Se titula El paseo de los caracoles, y en mi opinión es un hermoso ejercicio narrativo, poco frecuente en los tiempos que corren, que embelesa al lector, lo guía por casi todos los recovecos vitales —y mortales— del barrio de les Planes, entre Cornellà y Sant Joan Despí, y al remate lo deja con la impresión de que, para nuestro alivio y mayor esperanza de los letra heridos, aún hay gente que escribe con la pasión y la devoción que sólo pueden emanar de un amor verdadero, profundo, casi exclusivo, por la literatura.

Cómo se nota que Gálvez está prendado de la escritura. Su libro me ha asombrado. Una corriente de tinta fluye, suave y sin arrugas como una seda, a lo largo de unas páginas que me costará olvidar. Sorprende la reciedad de una lengua sin tapujos, de expresión justa y parca, pero a la vez exquisitamente sensible y profunda. Esto resulta en una lectura que te duele y te emociona a la vez, como lo hace la vida cotidiana, todo lo que vemos, oímos y palpamos, los avatares de nuestras existencias.

Personalmente, El paseo de los caracoles me ha marcado, no sólo por la calidad literaria que rezuma en abundancia por sus páginas, sino tal vez también por el momento en que lo he recibido. Cosas vividas que había olvidado, eso creía yo, como un antiguo amor que se me cae a los pies, tropiezo en él y me doy el gran morrazo. Y poco antes, ha planeado sobre mí la amenazadora sombra del buitre de un dolor de mal nombrar y peor sufrir. La tortura de la mente me flagela el cuerpo. Sí, será eso. He pensado mucho estos días, le he dado vueltas a la cabeza sobre lo que significa la muerte y quiero explicar la impresión que me ha causado esta lectura, y lo que me ha enseñado. Porque desde pequeñito tengo la sana costumbre de aprender algo nuevo todos los días, antes de acostarme.

La muerte nunca me había mirado a la cara. Sólo la veía reflejada en los rostros de seres queridos, y me aterrorizaba. Ahora ese pánico se ha vuelto aceptación, y en cierto modo, curiosidad. No tengo gana alguna de morirme, pero ya no me da miedo. La muerte es la vida y ambas son inseparables compañeras. Gálvez en su Paseo nos la hace ver con otros ojos. Y de ese modo no me importaría disolverme en ese otro mundo, y flotar en la buena compaña de sus habitantes. Tomarme unos finos en el bar “Los Cordobeses” con el Olivotranco, y hablar de su pueblo y de los míos, siguiéndole el rastro con la vista a la rata Susana. Me moriría aunque sólo fuera por beberme las lágrimas de las negras pestañas de Mercedes, hermosa en ambas vidas. Leería poemas con Fernandín de Rodríguez, flotando detrás suyo, por encima de su hombro. Y a mí, como al buenazo de Pepín, también me encantaría palparle bien el culo a la morenaza Gemma.

Curiosamente, cerca de mi barrio, que es periférico, inmigrante y barcelonés, también hay un cementerio, y desde que me aventuré por las páginas de este libro, siento de vez en cuando el impulso de visitar el camposanto, a pensar en los vivos y en los muertos, a impregnar mi cuerpo y henchir mi olfato del dulce olor de los cipreses, que me sirva de incienso en una ceremonia de reconciliación conmigo mismo. Hace poco, una tarde soleada de las pocas que hemos tenido esta primavera, me quedé absorto en la observación de uno de esos árboles, que apuntaba al cielo como una espada verde. Al poco rato me pareció que me enroscaba a su alrededor, que lo envolvía y me aferraba a él como algo que se ama y se necesita a la vez. Poco después flotaba por los aires y contemplaba desde lo alto el barrio donde nací y me crié, otro barrio obrero que dio nombre y carta de existencia a los altres catalans. ¿Será que he traspasado los lindares de ese “otro mundo”? No lo sé a ciencia cierta, lo que sí sé es que hacía tiempo que no me sentía tan a gusto. Es como una nueva dimensión.

Gálvez, gracias por este libro, y que vengan más.

Texto perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

En abierto

caliente

Paz Vega López. Echo mano, de nuevo, a Paz Vega López, el personaje que me nació en la Red, el personaje que se transformó en Caliente, mi primera novela cibernética.

Se me ha ocurrido que mi niña Paz podría auxiliar mi irregularidad bloguera. Para ello dejaré toda la novela en abierto, poco a poco, día a día; un abierto esporádico, dicho el asunto subrayado. Si la experiencia me satisface mínimamente, podría hacer lo mismo con toda mi obra literaria, una obra construida a lo largo, ya, de más de media vida.

Bien es cierto que mi actual estado anímico no acompaña al carácter festivo de mi niña Paz, ese personaje unamuniano que me sigue resultando queridísimo. Pero a veces hay que hacer de tripas corazón.

He de recordar que mi niña tuvo una página web en la que colgó la foto de su rostro. Tan sólo duró un mes, pues un comentarista la identificó como salida de la Red. Nadie le dio crédito. Pero a mí me resultó suficiente para retirarla con una convincente pataleta de la niña. El mito ya estaba inoculado. Lo gordo surgió después.

El rostro que me inspiró el personaje de Paz Vega López

Texto perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

La salida

En el tren de Barcelona a La Coruña

Sigo mirando. Sé que con mi mirar me convierto en un mirón. También sé que si dejo de mirar, por no sé qué cuestiones de hipócritas composturas, no se entendería que yo fuese el creador de Paz Vega López.

Los escritores no podemos cerrar los ojos ante nada, ante nadie. Sobre todas las cosas hay que dar cuenta. Por fin rueda la primera rueda del tren. Echo de menos Barcelona tras la distancia del primer metro.

Fragmento perteneciente a
RUTA DEL OESTE
.
DIETARIO EN RED 2007-2008.

Caras

Josep Pla. Su última entradilla en El cuaderno gris. Una inopinada situación de cuernos, palafrugellense, que me recuerda un poco a otra, malagueña, que se produce en mi Trenzado de homicidas, en el relato “Síntomas”. Luego está el tipo corpulento, gordo, que según Enric Frigola, necesita ensancharse el cinturón de su pantalón cuando espiritualmente se siente muy a gusto, en la gloria. Algo obvio.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

El padre

La figura del padre. El padre de Pla ve al hijo, que trapichea en ese momento con libros de texto, con los estudios. Lo invita a su bienestar, a la soledad de las buhardillas de la casa, donde nadie lo molestará. Y el hijo accede. La figura del padre. De mi padre. Hoy se cumplen seis años justos de su fallecimiento.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.

La clase de 3º de ESO

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Madrugón. Desde las cinco y veinte fuera de la cama. Un desayuno ligero y el agradable tacto de la estufa en mis piernas. El instituto. Hoy, como todos los martes, voy y vengo, voy y vengo, a lo largo de la mañana, como un zarandillo.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2007-2008.