Llega el amor

—Siéntate en el sillón. Yo me siento aquí. No tengo sofá porque se lo di a mi vecina, que le hacía más falta.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 50).

Figura fantasmal

En invierno, desde las cinco de la tarde, cuando empezaba a declinar la luz del día, la figura de Salvador arrastrando los pies se asemejaba a una estantigua verdaderamente fantasmal.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 49).