Archivo
Figura retórica: imprecación…(56)

Oye, Inkisidor, ni siquiera respetas a tu madre fallecida. ¡No juegues con mis pastillas de Valium! ¡No juegues con mi suicidio, pedazo kabrón! ¡Se nota que tú no has estado con psikopedagogos deficientes! ¡Cuántas mujeres se habrán kagado en tu madre! ¡O te habrán mandado al koño de tu madre!
(…)
Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 63).
Nota del autor:
Vuelvo a recordar que todos los mensajes de la novela dirigidos a personas, tanto con seudónimos como con nombres propios, se reprodujeron en el ámbito de la realidad. Se dirigieron a personas de carne y hueso. Muchas conocidas; otras, en la máscara de un seudónimo. Vuelvo a recordar que buena parte de esta novela se asienta en lo que más o menos se denomina “interacción multimedia on-line”.
¿Brujería? ¿Profecía?…(35)


Aunque parezca mentira, mi espectacular follada no fue lo que más me impresionó de aquel encuentro. No aguanto más silenciarlo. Lo que no deja de darme vueltas es lo que ocurrió después, en la calle, cuando di los primeros pasos que me llevarían a casa. Se me puso delante, en plena acera, una extraña mujer de unos sesenta años. Frenó mi marcha.
(…)
Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 46).





































Últimos Comentarios