Como una sombra

Lluvia en la ciudad

Era una sombra andante. Con su manto en bandolera, parecía de otro tiempo. La gravedad de su porte infundía respeto.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 60).

Las Golondrinas de Barcelona

—¡Eh, Golondrinas! —dijo mirándolas de tú a tú—, la poca luz que os llega, se os cae como de limosna, igual que a mí.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 59).