Cae Nueva York, también en Kobo

Cae Nueva York,
la primera entrega de Mi cuaderno gris,
disponible también en Kobo.

Cae Nueva York

Cae Nueva York, primera entrega de Mi Cuaderno Gris

Madera de perdedor,
la segunda entrega de Mi cuaderno gris,
disponible en Kobo el 15 de agosto.
El resto de las entregas aparecerán, en Kobo, el primer día de cada mes.

Cae Nueva York,
disponible también en
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Animado por el elevadísimo valor literario de los diarios de Josep Pla, el escritor barcelonés Antonio Gálvez Alcaide arranca su primer diario, MI CUADERNO GRIS, en septiembre de 2001 para concluirlo en diciembre de 2002. Catorce años después empieza a salir a la luz, mensualmente, cada uno de los tomos que constituye la obra, toda una radiografía de la intimidad, de la comarca del Llobregat, de la ciudad de Barcelona, de los aspectos sociales y políticos de aquellos tiempos convulsos, de la cultura literaria de su época, una época que se enmarca, en el escritor, dentro de un paro laboral forzado y el inicio como profesor de instituto, dentro de una familia devastada por la muerte, rasgada por el principio del fin. CAE NUEVA YORK es la primera entrega de MI CUADERNO GRIS. Se desarrolla del 10 de septiembre al 11 de octubre de 2001.

ÍNDICE de nombres propios (públicos), por orden de aparición:
Gustavo Adolfo Bécquer, Mihály Dés, Diada, Santiago Castelo, Philipe Garnier, Menchu Solís, Juan Bonilla, Carlos Castán, Lucía Etxebarría, Belén Gopegui, Ray Loriga, Pedro Maestre, José Ángel Mañas, Ignacio Martínez de Pisón, Juan Manuel de Prada, Benjamín Prado, Manuel Rivas, José A. Vera, Jordi Pujol, Osama Bin Laden, Francisco Umbral, Louis-Ferdinand Céline.

ÍNDICE de espacios:
Cornellá de Llobregat, El Padró, San Juan Despí, Las Planas, Ávila, Nueva York, Washington, El Vendrell, La Victoria, Aguilar de la Frontera, Santa Oliva, cementerio de Santa Oliva, Esplugas de Llobregat, Barcelona, Afganistán.

 

Cae Nueva York

Disponible Cae Nueva York, la entrega 1 de Mi cuaderno gris.
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Kobo

Cubierta de Cae Nueva York
Animado por el elevadísimo valor literario de los diarios de Josep Pla, el escritor barcelonés Antonio Gálvez Alcaide arranca su primer diario, MI CUADERNO GRIS, en septiembre de 2001 para concluirlo en diciembre de 2002. Catorce años después empieza a salir a la luz, mensualmente, cada uno de los tomos que constituye la obra, toda una radiografía de la intimidad, de la comarca del Llobregat, de la ciudad de Barcelona, de los aspectos sociales y políticos de aquellos tiempos convulsos, de la cultura literaria de su época, una época que se enmarca, en el escritor, dentro de un paro laboral forzado y el inicio como profesor de instituto, dentro de una familia devastada por la muerte, rasgada por el principio del fin. CAE NUEVA YORK es la primera entrega de MI CUADERNO GRIS. Se desarrolla del 10 de septiembre al 11 de octubre de 2001.

ÍNDICE de nombres propios (públicos), por orden de aparición:
Gustavo Adolfo Bécquer, Mihály Dés, Diada, Santiago Castelo, Philipe Garnier, Menchu Solís, Juan Bonilla, Carlos Castán, Lucía Etxebarría, Belén Gopegui, Ray Loriga, Pedro Maestre, José Ángel Mañas, Ignacio Martínez de Pisón, Juan Manuel de Prada, Benjamín Prado, Manuel Rivas, José A. Vera, Jordi Pujol, Osama Bin Laden, Francisco Umbral, Louis-Ferdinand Céline.

ÍNDICE de espacios:
Cornellá de Llobregat, El Padró, San Juan Despí, Las Planas, Ávila, Nueva York, Washington, El Vendrell, La Victoria, Aguilar de la Frontera, Santa Oliva, cementerio de Santa Oliva, Esplugas de Llobregat, Barcelona, Afganistán.

Ray Loriga, su gato remuerto

Un gato muertoEl alma en los pies. Acabo de conocer al gato remuerto del escritor Ray Loriga. Pobre gato remuerto, torpe y hazmerreír en la muerte, caricatura de lo que fue en vida. Desencajado su esqueleto sintáctico por una pluma cegata, el fantasma del gato remuerto de Ray Loriga acude a mí implorando, suplicando. Pretende que espante la estúpida alusión a su cadáver, deshonra de las letras patrias, pedrada en la frente. Si El dardo en la palabra, del maestro Lázaro Carreter, levantara la cabeza…

Resulta que Ray Loriga escribe hoy en el diario El País que se tropezó con «el cadáver de un gato muerto». Inmediatamente asoma tras mi ventana, debajo de un coche aparcado, la imagen de su opuesto: el cadáver de un gato vivo. Tuerto de un ojo, cargando sus lanas sucias, cojeando de una pata, se retira de mi vista en estado de postración resignada. Se retira tal como es: el cadáver de un gato vivo.

Todo sigue igual. No ocurre nada con un dardo en la palabra. Nada es más triste que antes. Nada es mejor que antes. Así que dejemos el cadáver de un gato muerto como símbolo de la brillante postración de la literatura española actual, siempre tan resignada, envarada, acartonada; siempre tan bien mandada, como hecha por encargo, fluyendo en los corsés requeridos.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010