Desprecios y recuerdos

La vida de Salvador almacenaba muchos desprecios, muchos rostros ácidos. La cara rota de la única mujer con la que estuvo casado se le aparecía la mayoría de las noches de invierno. En cuanto se acostaba, apagaba la luz y cerraba los ojos, solía florecer en sus párpados la cara desparramada de su esposa, aquella tez amoratada sobre un bordillo, toda la cabellera rubia jaspeada de sangre rojísima, sin vida. Entonces encendía la luz, contenía la respiración y entrecortadamente exclamaba: «Otra noche más». Pasadas varias horas, se dormía bajo las resonancias indelebles del bordillo, de la calamitosa furgoneta que se desvió un segundo, de la murmuradora maraña de la Rambla.

Fragmento perteneciente a la novela titulada El solitario (pág. 12).

Filosofía y letras

Cantando en la ducha

Atrás dejaba el gimoteo de la última rata lapidada. Azul celeste era la ducha;

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En los dientes de la noche» , del libro Cuentos agrios (pág. 51).

Singular diálogo

—No entiendo nada. Mi chica es un bombón en cuerpo y alma.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En los dientes de la noche» , del libro Cuentos agrios (pág. 50).

Decisión acertada

Sospechaba que sus dedos guardaban las huellas de unos labios golpeados.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos fuegos» , del libro Cuentos agrios (pág. 17).

Viejos recuerdos

Los pocos que quedaban por la calle, a primera hora de la madrugada, evitaban la contemplación del hombre.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos fuegos» , del libro Cuentos agrios (pág. 16).

Palabras de amor, miedos

El hombre semejaba humo, una llama recién apagada.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos fuegos» , del libro Cuentos agrios (pág. 15).

Pensamientos y sensaciones

La novia, debajo de una sábana blanca, parecía un objeto más del mobiliario de la habitación.

Fragmento perteneciente al relato titulado
«Entre dos fuegos» , del libro Cuentos agrios (pág. 14).

Pronto amanecerá

incluso orita cuidadosa de magullarme

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 51).

Y llegó

que obre Dios de una vez por todas

Fragmento perteneciente al relato titulado
«En un rincón oscuro» , del libro Relatos del fuego sanguinario y un candor (pág. 50).

Palabras hirientes

Violencia psicológica

La maquinaria de su cuerpo se le obstruía. Las palabras se le resistían. Entre empellones mal avenidos le brotaron algunas francamente concisas.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «El itinerario» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 53).

Perdición

Camarón de la Isla

Escucho el cante de una radio que está por ahí, y me altera la figura de Camarón, su cante, el mejor regalo que podía ofrecerte en los cumpleaños.

Fragmento perteneciente al relato
titulado «Sobre los escombros» , del libro TRENZADO DE HOMICIDAS (pág. 38).

En dosdoce.com…(88)

celos

—¿Cómo crees que está influyendo y va a influir el fenómeno bitácora en el mundo de la edición?

Texto perteneciente a la novela titulada CALIENTE (pág. 94).