Un adiós y un encuentro

Con el aire impregnado de agua, diviso, desde las alturas

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 170).

Unas noticias

Su mujer, abuelo…

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 169).

Una extravagancia iracunda

Los relámpagos del aire, por un instante, conceden la claridad del día a todo lo que se ciñe en el Paseo y alrededores.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 168).

Inimaginable quién era

Pepín, el camarero trasnochado

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 167).

De retirada

Los camareros, al final de su briega, respiran el aire fresco del ciprés

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 165).

Una naturaleza inédita

Nadie, ni vivo ni muerto, sólo yo, vislumbra cómo el cielo pega un vuelco.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 164).

Un nuevo adiós

El esqueleto Federico, por el que nadie apuesta un duro, camina por las solitarias callejas de las fábricas.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 163).

Buena persona, y machista

Una mujer en una fábrica representa quitarle el puesto de trabajo a un hombre.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 162).

El mariquita José

El mariquita José tuvo días de esplendor

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 161).

Balance del curso 2009-2010

Al final, irremediablemente, terminó recordándome a las morenazas de las películas que hacen de mala.

Fragmento perteneciente a DIETARIO EN RED 2009-2010

Mala sangre de la muerte

El agonizante no puede dar crédito a su suerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 160).

Cruzando a la otra dimensión

Dejemos en paz a la muerte

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 159).

Dominio del más allá

El cielo da un tumbo.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 158).

Dos amigos

Casi todos los muertos se conocen

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 157).

Sobre la poesía

El poeta necesita endulzar su congoja.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 156).

Lúgubre encuentro

Es muy posible que los sueños torturen esta noche a Fernandín

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 155).

Frente al cementerio

El descampado del cementerio, tras una tormenta como la de hoy, disfruta de una mansedumbre ejemplar.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 154).

Inmediato futuro

“Así te dieras un tropezón y te saltaras los sesos”.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 153).

Hora del retiro

Los granizos ya sólo forman parte de la memoria.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 152).

Un mal cliente

Sus hijos todavía no lo odian, sólo lo temen.

Texto perteneciente a la novela titulada EL PASEO DE LOS CARACOLES (pág. 151).